«VOCES» DE SAMUEL MARIÑO EN BALUARTE

Música Xabier Armendáriz

“Voces”

Viernes, 9 de mayo de 2025. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Samuel Mariño, sopranista. Gabetta Consort. Steffano Barneschi, director. Obras de Henry Purcell, Georges Friedrich Händel, Francesco Geminiani, Antonio Vivaldi y Carl Heinrich Graun. Concierto inscrito en la temporada de espectáculos de la Fundación Baluarte 2024-2025.

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Cuando Wolfgang Amadeus Mozart compuso su Sinfonía número 31, concibió el comienzo del tercer y último movimiento considerando la reacción del público. El autor salzburgués había observado que la mayor parte de los compositores de su época comenzaban los movimientos rápidos de sus obras con la orquesta tocando al completo y en forte, y comprendió que una aproximación diferente era posible. Por esa razón, ese movimiento final se inicia de manera más intimista y sólo posteriormente se escucha a la orquesta al completo con toda su fuerza. Como Mozart esperaba, cuando la orquesta sorprendió con el primer forte, el público rompió a aplaudir en medio de la interpretación de la sinfonía, sin esperar a que terminara el movimiento.

En el concierto que nos ocupa, el sopranista Samuel Mariño salió a escena después de la música introductoria de Timón de Atenas de Henry Purcell y mientras el Gabetta Consort estaba tocando la introducción orquestal del aria de Lotario de Händel, pero como era habitual en otros tiempos en las representaciones de ópera, un sector del público empezó a aplaudir incluso antes de que el cantante abriera la boca. Samuel Mariño es, como pudo verse ya desde ese momento, un cantante de los que arrastran a un público entusiasta y fiel, y su manera de presentarse en escena resulta muy personal. Sin embargo, por encima de cualquier otra circunstancia, lo que más destaca en su caso es, sin duda, la voz.

En efecto, la voz de Samuel Mariño no tiene paralelismo con la que escuchamos a los principales contratenores que circulan por los escenarios. Samuel Mariño es en realidad sopranista, lo que implica una tesitura generalmente más aguda y una voz más blanca, sin apenas vibrato, y sin la cierta artificiosidad de muchos contratenores. A esto hay que añadir que, técnicamente, Samuel Mariño es un cantante también extraordinario, tan capaz de convencer en el canto de agilidades como en el fraseo más lírico.

En el concierto que nos ocupa, Samuel Mariño ofreció en la primera parte una interesante selección de arias de ópera del primer tercio del siglo XVIII, que ofrecían un panorama del belcanto barroco en toda su intensidad. Quizá la más conocida era “Lascia la spina”, de El Triunfo del Tiempo y del Desengaño de Händel, un aria que luego el compositor de Halle recicló para convertirla en el mayor éxito de su ópera Rinaldo, pero también hubo oportunidad de experimentar los aspectos más pirotécnicos y virtuosos, como en el aria de Graun. Samuel Mariño cuidó particularmente la línea de canto en todo momento y midió con precisión el grado de ornamentación deseable, siempre en relación con las características del estilo vocal. El resultado fue por momentos deslumbrante, sobre todo en la espectacular aria de César y Cleopatra de Graun. Dejó para la segunda parte la obra de mayor entidad del concierto, la cantata Il delirio amoroso de Händel, que le ofreció material para desplegar su arte en la enunciación de los recitativos y en el fraseo lírico, aunque quizá no tanto para deslumbrar al público en la misma medida en que había podido hacerlo en la primera parte. Como propina, Mariño ofreció un aria de Morgana de Alcina de Händel, donde demostró su gran calidad de fraseo y, una vez más, el talento de los solistas del Gabetta Consort, en este caso del chelista.

Y es que el Gabetta Consort fue una formación ideal para los propósitos de Samuel Mariño, con instrumentistas de gran calidad y capacidad técnica. Steffano Barneschi dirigió al conjunto con gran solvencia, especialmente en sus tareas como acompañante, y fue una lástima que en el concerto grosso de Francesco Geminiani, que reformula la famosa sonata La Folía de Corelli, enfatizaran tanto los contrastes y tomaran un carácter tan severo en las secciones más lentas.

En conjunto, Samuel Mariño mostró en este concierto en Pamplona que es una de las principales voces de la actualidad y que, en la línea de un Jakob Józef Orlinski, pertenece a una nueva generación que aspira a dar un nuevo aire a la ópera barroca.

Autor entrada: xabier armendariz

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