Niños Cantores de Viena 03/10/2016

La Fama

 

Lunes, 3 de Octubre de 2016. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Niños Cantores de Viena. Jimmy Chang, piano y dirección. Canciones tradicionales austríacas y croatas y obras de Jacobus Gallus, Jacobus de Kerle, Johann Joseph Fuchs, Johann Adolf Hasse, Johann Sebastian Bach, Franz Joseph Haydn, Michael Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Josef Strauss, Thomas Weelkes, Thomas Morley, Antonin Dvorák, Zoltan Kodály, Robert Schumann, Johann Strauss Hijo, Josef Lanner y Johann Strauss Padre. Concierto inscrito en la temporada de espectáculos de la Fundación Baluarte Octubre 2016-Enero 2017.

 

Gestionar las expectativas siempre es complicado. La fama es un fenómeno especialmente difícil de gestionar, en todos los ámbitos de la vida. Cuando un intérprete o conjunto consigue una especial celebridad, debe esperarse de él una actuación sobresaliente, y cuanto más altas son las expectativas, mayor puede ser la decepción si los resultados no son los esperados.

En el concierto que nos ocupa, se presentaba en Pamplona el coro de niños más famoso del mundo, como son los Niños Cantores de Viena. Esta agrupación, que acompaña musicalmente las celebraciones litúrgicas en la Capilla del Hofburg de Viena desde finales del siglo XIII, es especialmente conocido por el gran público por sus esporádicas intervenciones en los Conciertos de Año Nuevo de Viena y por unas pocas grabaciones de ópera. Pero su celebridad principal viene dada por el número de nombres ilustres de la música que tuvieron relación con él. Tanto Haydn como Schubert pertenecieron a sus filas, y Anton Bruckner acompañó sus actuaciones con el órgano durante años. No es de extrañar, por tanto, que la agrupación haya tenido un aura legendaria.

Los Niños Cantores de Viena se presentaban ante el público pamplonés con un programa muy efectivo, compuesto a partir de músicas relacionadas con los tres países en los que habitó Haydn. Es verdad que, en algunos casos, la reconstrucción del mundo sonoro haydniano fue bastante parcial, pero la fama de los Niños Cantores de Viena era el reclamo fundamental del concierto y, al menos en teoría, el programa comprendía los estilos musicales con los que la agrupación está más familiarizada.

Con todo, nuestros referentes para juzgar a los Niños Cantores de Viena han cambiado mucho en los últimos años. Desde hace un tiempo, existen entre nosotros varios coros de niños que han alcanzado un nivel importante. A juzgar por lo escuchado, los Niños Cantores de Viena siguen manteniéndose en gran forma técnica. La vocalidad de cada uno de sus miembros está trabajada de manera muy exacta, hasta el punto de que pueden sacar adelante papeles solistas impropios de su edad. Con todo, el conjunto no siempre funcionaba bien. Olvidándonos del Veni Creator gregoriano que abrió el concierto, cantado con un ritmo discontinuo y poco fluido, y de algunos problemas de afinación en las polifonías renacentistas, la primera parte resultó algo falta de verdadera tensión. Fue en la segunda parte donde algo cambió, particularmente desde los lieder de Dvorák y Schumann. Hasta el final del concierto, el coro mostró su calidad, su empaste perfecto y su capacidad de articular las palabras, especialmente en las polkas rápidas. El director Jimmy Chang, que doblaba como pianista sin que la circunstancia se anunciara en el programa, dirigió de manera eficaz pero sin mayor brillo.

Dos propinas cerraron la actuación, incluyendo la polka rápida Sangre luminosa de Johann Strauss Hijo, y el concierto se vio coronado por un importante éxito de público. Pero los Niños Cantores de Viena, que siempre han sido y serán un coro mítico, no hicieron honor en todo momento a su gran fama. Seguramente en el Hofburg, su sede oficial, es donde se les podrá apreciar en su verdadera medida.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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