«MÁS JÄNDEL QUE HANDEL» CON EL MESIAS Y LA ORQUESTA DE STUTTGAR EN BALUARTE

Música Xabier Armendáriz

«Más Händel que Handel»

Jueves, 19 de diciembre de 2024. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Hannah Morrison, soprano. Maarten Engeltjes, contratenor. Krystian Adam, tenor. Kressimir Strasanak, bajo. Coro de Cámara de Stuttgart. Orquesta Barroca de Stuttgart. Frieder Bernius, director. Georg Friedrich Händel: El Mesías, HWV 56, (1742). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Fundación Baluarte 2024-2025.

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El célebre Georg Friedrich Händel (1685-1759) fue un compositor multinacional. Aunque nació en la ciudad sajona de Halle y se formó en primer lugar como músico en Hamburgo, fueron sus experiencias en ciudades italianas las que marcaron su estilo musical, sobre todo en la composición de óperas. Posteriormente, se estableció en Londres a partir de 1711 y, tras unos años como autor de óperas italianas, centró luego sus esfuerzos en el desarrollo del género del oratorio en inglés, alcanzando allí sus principales éxitos.

Significativamente, en el célebre New Grove Dictionary presentado por la editorial de la Universidad de Oxford, se presenta a Händel como un “compositor inglés nacido en Alemania”, (en el original, “English composer of German birth”), y la voz aparece con la grafía que el propio autor adoptó en sus años londinenses, pues su nombre aparece como George Frideric Handel.

Fue la interpretación continuada de El Mesías en los países angloparlantes la que aseguró la popularidad de Händel en los siglos XVIII y XIX e, incluso en discos, pocos intérpretes alemanes han conseguido realmente imprimir su huella en este oratorio tan celebrado.

Como suele ser frecuente, El Mesías de Händel ha vuelto a Baluarte por Navidad, con la presencia de un director de prestigio como es Frieder Bernius. En esta ocasión, se ofreció una versión relativamente completa, con sólo algunos leves cortes en la segunda parte, y escuchamos una visión de la obra tópicamente alemana, y no porque se usara la edición de Mozart de la partitura, (que por cierto, eso sería especialmente interesante), sino por su construcción particularmente sólida y precisa. Los tempi prudentes, siempre mesurados, y la atención a la transparencia y el sonido de la orquesta fueron constantes durante toda la interpretación, pero también fue una versión especialmente sobria y sin ninguna concesión a la retórica.

Hubo momentos donde Bernius no pareció atender al sentido del texto, (poco agitado fue el acompañamiento de “Why do the nations”), y los fragmentos que podían requerir mayor grandiosidad resultaron muy comedidos. El caso del Amén final fue paradigmático: el tempo inicial de la fuga fue particularmente solemne, pero la resolución final resultó demasiado sobria en proporción. Eso sí, Frieder Bernius siempre ha sido un extraordinario director coral y el Coro de Cámara de Stuttgart, con su disciplina y determinación, fue seguramente el principal protagonista de la función.

Por lo que respecta a las voces, el nivel general fue muy alto. Hannah Morrison mostró una voz ideal para su parte, mostrando su frescura en toda la narración del anuncio del nacimiento de Jesús y desplegando habilidad en las coloraturas de “Rejoyce”.

El tenor Krystian Adam desplegó un caudal vocal más amplio del que suele esperarse entre los intérpretes de su cuerda en esta obra, pero ello no le impidió mostrar su capacidad en las agilidades en arias como “Every valley”.

El bajo Kressimir Strasana, volvió a repetir su gran prestación del Oratorio de Navidad de Bach del año pasado y mostró una voz de peso y autoridad en los recitativos y su célebre aria “The trumpet shall sound”.

El relativo punto débil fue el contratenor Maarten Engeltjes, que mostró un centro y un agudo de calidad pero a quien la escritura en la región grave, muy exigida en esta obra, le resultó compleja. De hecho, fue muy significativo que todos sus adornos añadidos en sus arias fueran siempre hacia la zona superior del registro.

En conjunto, fue una versión de El Mesías muy poco convencional teniendo en cuenta las tendencias interpretativas más recientes.

En definitiva, más Händel que Handel.

Autor entrada: xabier armendariz

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