Clásica Xabier Armendáriz
“Vivaldi y más allá”
Lunes, 23 de diciembre de 2024. Iglesia de los Carmelitas Descalzos de Pamplona. Nerea Berraondo, mezzosoprano. Ensemble Hectamerón. Míriam Mendive, directora del coro. Conjunto instrumental: Marta Ramírez y Pablo Albarracín, violines; Lola Fernández, viola; Gartxot Ortiz, violonchelo; Amaya Blanco, contrabajo; Meritxel Ferrer, fagot; Eloy Orzáiz, clave. David Guindano, director. Obras de Nicola Porpora, Francesco Gasparini, Antonio Vivaldi y Ana Bonn. Concierto organizado por la Coral de Cámara de Navarra.
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En 1770, el músico inglés Charles Burney inició una serie de viajes por Europa para recoger datos, pues quería publicar una magna obra sobre Historia de la Música en Occidente. Estas verdaderas expediciones debían servir para conocer la actualidad musical de su momento histórico y, al mismo tiempo, obtener información que pudiera servirle para documentar períodos pasados.
El primero de estos viajes le llevó a Francia e Italia y el propio Burney inmortalizó numerosas vivencias en un conjunto de diarios, que entre nosotros han adquirido abundante difusión, primero en una estupenda serie para su momento histórico preparada por Luis Gago en los años 1980 y después por la traducción completa de esas memorias preparada por Ramón Andrés.
Uno de los aspectos que Burney quiso estudiar en su viaje a Italia eran los llamados “conservatorios”, por usar el término que utilizaron en sus traducciones tanto Gago como Andrés. En realidad, más bien hablamos de hospicios, residencias en las que vivían chicas huérfanas que recibían una completa educación musical, hasta el punto de que algunas de ellas hicieron importantes carreras como instrumentistas o cantantes.
El más conocido de estos hospicios es el Hospicio de La Pietá en Venecia, del que Antonio Vivaldi fue maestro de capilla durante años, aunque curiosamente Charles Burney no cita en ninguna ocasión el nombre del autor italiano en sus diarios. En el concierto que nos ocupa, la Coral de Cámara de Navarra ha querido centrar la atención precisamente en estos hospicios y ofrecer una interesante selección de obras compuestas en estos entornos. Aunque la parte del león se la llevaron las obras compuestas por Antonio Vivaldi (sobre todo el célebre Stabat mater), hubo espacio para ilustres compositores contemporáneos suyos, como el célebre compositor de óperas Nicola Porpora, de quien se escuchó un interesante Magnificat.
Pero quizá la sorpresa más importante del concierto fue la oportunidad de escuchar una de las pocas obras que conservamos compuestas por personas formadas en estas instituciones. La sonata para teclado que escuchamos de Ana Bonn muestra una acertada fusión de estilos, desde el comienzo rapsódico y libre propio del estilo sentimental hasta una continuación de carácter galante y gracioso.
La Coral de Cámara de Navarra convocó para esta cita un conjunto de intérpretes muy bien escogidos. Las partes corales estuvieron a cargo de Hectamerón, el coro femenino de la formación, que demostró su calidad sobre todo en el Beatus Vir RV 598 de Vivaldi. Las muy exigentes partes vocales fueron confiadas a Nerea Berraondo, que demostró su clase a lo largo de toda la sesión pero se encontró especialmente en su elemento en la citada composición vivaldiana, en la que la escritura vocal no incide tanto en la región grave del registro.
Por último, el conjunto instrumental agrupaba a varios músicos especializados en interpretación históricamente informada, todos ellos jóvenes pero sobradamente preparados. Fueron muy destacadas las aportaciones de Meritxell Ferrer, que hizo frente a la virtuosística escritura del Concierto para fagot, RV 497 de Vivaldi, escrito para una de las internas de La Pietá, y de Eloy Orzáiz, que interpretó con convencimiento y entrega la citada sonata de Ana Bonn.
En conjunto, fue un concierto que permitió al público adentrarse en una realidad como la de los hospicios venecianos del siglo XVIII, de actividad musical incesante, y de la que habitualmente sólo tenemos oportunidad de escuchar la punta del iceberg.
La Coral de Cámara de Navarra rescató una selección de obras compuestas en el Hospicio de La Pietá, en Venecia

