Clásica Xabier Armendáriz
“Ambición y buen hacer”
Domingo, 12 de abril de 2026. Casa de Cultura de Aoiz. Javier Lorente, trompeta. Leire Unzué, saxofón. Banda de la Federación de Bandas de Navarra. Isabel González, directora. Obras de Suzanne Welters, Jules Demerssemann, Jacob de Haan, Alexander Arutiunian, Lin Manuel Miranda y Pedro Iturralde. Concierto organizado por la Federación de Bandas de Música de Navarra.
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Las bandas de música han sido, desde hace dos siglos, uno de los elementos que han vertebrado la vida musical en Navarra, junto con los coros. No sólo han cumplido las funciones que habitualmente se les asocia de manera directa (acompañar actos festivos, ofrecer conciertos, participar en actos ceremoniales, etc.), sino que han servido para formar a un gran número de músicos, que en algunos casos han tomado la música como carrera profesional o, en otros, han formado un público muy necesario para que la actividad musical de una región como Navarra se mantenga.
En el concierto que nos ocupa, escuchamos a los músicos que componen la Banda Sinfónica de la Federación de Bandas de Música de Navarra, un conjunto que se encuentra de manera ocasional y para eventos puntuales, como el que comentamos. En esta ocasión, la Casa de Cultura de Aoiz fue el espacio elegido para presentar un programa variado, donde hubo espacio para obras originales para banda de concierto y arreglos de dos importantes composiciones pensadas originalmente para otras formaciones, con la presencia de dos solistas muy destacados, como Javier Lorente y Leire Unzué.
De hecho, seguramente fueron las tres intervenciones solistas la cima del concierto que nos ocupa. Leire Unzué demostró musicalidad y gran agilidad digital en su interpretación de Fantasía sobre un tema original de Jules Demerssemann, en realidad un tema con variaciones con alto contenido virtuosístico que fue acompañado con gran atención por la banda de la Federación. Pero seguramente el resultado fue más espontáneo en la Pequeña Czarda de Pedro Iturralde, donde el saxofonista navarro reformula la tradicional fórmula de la célebre danza húngara para conseguir un resultado siempre atractivo para público e intérpretes.
Con todo, la obra más ambiciosa del evento era el Concierto para trompeta y orquesta de Alexander Arutiunian, una composición que ya hace unos años escuchamos en Pamplona en su versión original con la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE). El arreglo para banda de concierto es una versión altamente eficaz, que traduce de manera muy exacta las diferentes caras de un concierto donde las influencias jazzísticas conviven con una escritura neorromántica y virtuosística. Javier Lorente ofreció una interpretación técnicamente perfecta y la banda de la Federación de Bandas de Música de Navarra ofreció un acompañamiento muy ajustado, sobre todo en las secciones más líricas, aunque es cierto que otros momentos habrían ganado en precisión con tempi menos arriesgados.
El programa se completaba con otras tres composiciones originales para banda. De ellas, Ladies First, de Suzanne Welters, es una breve y eficaz fanfarria, muy adecuada para “calentar motores”, y la selección de temas de Encanto de Lid Manuel Miranda está realizada con inteligencia y brillantez. Pero destacó la composición de Jakob de Haan, que demuestra una vez más la eficacia de uno de los “orquestadores para banda” más hábiles de la segunda mitad del siglo XX. Isabel González volvió a evidenciar su constante crecimiento como directora y manejó a la banda de la Federación con gran habilidad, demostrando un trabajo de ensayos bien preparado y calculado considerando el poco tiempo disponible. De propina, una obra de Rafael Pascual Villaplana sirvió para cerrar la sesión con brillantez.
En conjunto, fue un concierto que mostró, una vez más, la gran calidad de los músicos de la banda de la Federación de Bandas de Música de Navarra y de dos grandes solistas, en un programa variado y brillante.

