Música Xabier Armendáriz
“Un oasis”
Sábado, 27 de diciembre de 2025. Iglesia de San Saturnino de Pamplona. Dúo El Parnasillo (Marta Ramírez García-Mina, violín; Eloy Orzáiz Galarza, clave). Obras de François Francoeur, Jean-Claude Daquin, Jacques Duphly, Jean-Pierre Guignon y Jean-Joseph de Mondonville. Concierto inscrito en la programación de Navidad del Ayuntamiento de Pamplona.
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En 1725, se inició en París una nueva serie de conciertos que marcó, en buena medida, la música francesa durante el resto del siglo. La idea de presentar conciertos destinados al público general, o mejor dicho a los pocos privilegiados que pudieran permitirse el pago de una entrada, era relativamente reciente, pues se había iniciado en Londres en el siglo anterior. Hasta entonces, este tipo de eventos musicales se habían desarrollado por iniciativas privadas a las que se podía acceder sólo por invitación, si se disponía de los contactos adecuados.
En este nuevo modelo parisino, conocido como Le Concert Spirituel, se trataba de aprovechar los días en los que, por normativa, los teatros de ópera no podían abrir, (básicamente el período de Cuaresma y Semana Santa más los domingos y algunas fiestas de guardar), para presentar un repertorio amplio compuesto por obras instrumentales y, en su caso, obras religiosas con texto en latín. La iniciativa pronto se situó en el corazón de la vida musical parisina de la época y en su seno actuaron todas las principales figuras de la composición que pasaron por París durante el siglo XVIII, empezando por el propio Mozart, por supuesto. La llegada de la Revolución Francesa de 1789 supuso la desaparición de la empresa, pero el modelo había cuajado en otras ciudades europeas y ha pasado a la Historia como uno de los orígenes más destacados de las temporadas de conciertos de la actualidad.
En el concierto que nos ocupa, el Dúo El Parnasilllo ofrecía su particular homenaje al espíritu de la serie del Concert Spirituel, ofreciendo una cuidada selección de música francesa del siglo XVIII. Lo hicieron teniendo en cuenta el amplio panorama que la actualidad musical parisina llegó a mostrar durante dicho período, con estilos que oscilan desde la excitación rítmica de las transcripciones de fragmentos de óperas de Jean-Philipe Rameau hasta el estilo virtuosístico de la sonata para teclado con acompañamiento de violín de Jean-Joseph Mondonville, pasando por la fusión de elementos franceses e italianos que ofrece Jean-Pierre Guignon, quizá la mejor muestra individual del espíritu cosmopolita que siempre caracterizó el entorno parisino, sobre todo a partir de este período.
También se pudo escuchar, por fin en su contexto, el Rondó de la Sonata en Sol menor de François Francoeur, que Marta Ramírez utiliza con tanta frecuencia como propina en sus conciertos. En conjunto, hablamos de repertorio poco conocido y escuchado, una muestra más de la gran cantidad de composiciones que ahora podemos disfrutar gracias a los esfuerzos de instrumentistas como los componentes del Dúo El Parnasillo, que además intentan acercarse de alguna manera a los instrumentos y el estilo interpretativo de la época correspondiente.
Interpretativamente, fue un concierto de gran nivel. Hablamos de dos músicos plenamente conocedores de la época y los diversos matices del estilo, como bien pudo comprobarse en la ya citada sonata de Guignon. Con todo, seguramente el punto culminante del concierto fue el segundo movimiento de la sonata de Mondonville, único de los tres movimientos de la obra donde ambos intérpretes dialogan como iguales y donde se muestra el espíritu más renovador del compositor. Quizá fue ese fragmento en concreto el principal descubrimiento de la sesión.
Fuera de la Iglesia de San Saturnino, la ciudad bullía en plena actividad, con los restos de grupos de amigos saliendo de tardeo y la agitación y el estrés propio de un día de compras. Sin embargo, entrar en este concierto fue como introducirse en un oasis, un túnel del tiempo donde ninguna de las preocupaciones cotidianas importaban, sin duda una de las razones por las que muchos melómanos aprecian la música clásica.


