«UN MITO» MARTHA ARGERICH Y PABLO ARGERICH (PIANOS) Y O.S.N. EN BALUARTE

Música Xabier Armendáriz

“Un mito”

Viernes, 15 de noviembre de 2024. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Martha Argerich y Pablo Galdo, pianos y piano a cuatro manos. Orquesta Sinfónica de Navarra. Perry So, director. Claude Debussy: Pequeña suite, L. 71, (1889). Franz Schubert: Fantasía en Fa menor, D. 940, (1828). Dimitri Shostakovich: Concertino para dos pianos en La menor, Op. 94, (1953). Camille Saint-Saëns: El carnaval de los animales, R. 125, (versión para dos pianos y orquesta), (1886). Concierto inscrito en la temporada de espectáculos de Fundación Baluarte 2024-2025.

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Llegó con este concierto, una de las principales citas de la temporada pamplonesa. La presencia en Pamplona de una pianista del calibre de Martha Argerich es, sin duda, un acontecimiento cultural de primera magnitud. Hablamos de una de las pianistas más importantes de la segunda mitad del siglo XX, con una ilustre carrera de reconocimientos y grabaciones que han servido de referencia para generaciones de pianistas. Que Martha Argerich siga en activo a sus más de ochenta años y en la espectacular forma técnica en que se le puede escuchar en la actualidad es un hecho extraordinario, que sin duda contribuye a engrandecer el mito. El mismo Marcos Andrés Vierge, en sus notas al programa de este concierto, centra la atención en la pianista argentina y hace un retrato muy acabado de su figura en los últimos años, dedicando menos espacio al contenido musical del programa. Eso también demuestra la altura de la pianista de la que hablamos.

Quizá la principal incógnita de este concierto era saber hasta qué punto Martha Argerich mostraría sus características habituales de otros tiempos. Hasta hace pocos años, Martha Argerich era una pianista de técnica especialmente virtuosa que, unido a su carácter natural, llevaba a un pianismo muy temperamental. Habitualmente, hacían falta intérpretes de su mismo calibre que “compensaran” esos impulsos naturales para que Argerich ofreciera su mejor nivel. Sin embargo, los años de madurez no pasan en balde y en este concierto junto al pianista gallego Pablo Galdo, resultó evidente el cambio.

Ambos intérpretes no entraron en materia de inmediato. Abrieron con la Pequeña suite de Claude Debussy, una obra juvenil con algún rastro de estilo salonesco, en cuyos dos primeros movimientos tanto Argerich como Galdo pasaron de puntillas. Pero todo cambió al llegar a la Fantasía D. 940 de Schubert, seguramente la obra más significativa del repertorio para piano a cuatro manos y una de las composiciones más destacadas del autor en su extraordinario último año de vida. Martha Argerich y Pablo Galdo ofrecieron una versión muy meditada y poética, sobre todo en las dos secciones extremas, que tomaron con tempi relativamente lentos y con un rubato muy ajustado en momentos estratégicos de las frases. Por último, y de manera por completo adecuada, encontramos en el Concertino Op. 94 de Shostakovich a Martha Argerich en su forma más temperamental y característica, perfectamente secundada por Pablo Galdo. Posteriormente, Argerich y Galdo ofrecieron dos propinas; destacó la segunda de ellas: una infrecuente obra del argentino Carlos Guastavino.

Ya en la segunda parte, Martha Argerich y Pablo Galdo ofrecieron junto a la Orquesta Sinfónica de Navarra El carnaval de los animales de Camille Saint-Saëns, esa gran “fantasía geológica” que el compositor francés no quiso publicar, salvo por el penúltimo movimiento, (El cisne), por las numerosas referencias humorísticas que contiene. Martha Argerich participa en varias de las grabaciones más importantes de esta obra y en esta ocasión Perry So ofreció una interpretación magnífica. Hubo momentos memorables, como las tortugas intentando bailar a su ritmo el cancán del Orfeo en los infiernos de Offenbach, el elefante haciendo lo propio con la Danza de las sílfides de La condenación de Fausto de Berlioz, etc. Pero lo mejor fue el número dedicado a los pianistas, una despiadada parodia de los malos estudiantes de piano; en este caso, Argerich y Galdo parecían incapaces de ponerse de acuerdo para interpretar a la vez y con regularidad lo escrito. Que el final mostrara a ambos intérpretes algo menos perfectos en la técnica, tanto en la interpretación en sí como en la propina, es un asunto realmente menor.

En conjunto, tuvimos ocasión de escuchar a Martha Argerich, un mito viviente del piano que, junto a Pablo Galdo, ofrecieron un concierto de gran nivel y que alcanzó un éxito considerable.

Autor entrada: xabier armendariz

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