Clásica Xabier Armendáriz
“Sonido y silencio”
Sábado, 13 de septiembre de 2025. Sala de la Muralla del Palacio de Congresos y Auditorio Baluarte de Pamplona. Aitor Urquiza, txistu. Irene Villar, flauta. Bea Monreal, oboe. Xabier Olazábal, acordeón. Xoan-Xil López, dispositivos sonoros y electrónica. Yolanda Campos: Mímesis orgánica I (2025, estreno absoluto). Ignacio Fernández Galindo: Mímesis orgánica II (2025, estreno absoluto). David Cantalejo: Mímesis orgánica III (2025, estreno absoluto). David Johnstone: Mímesis orgánica IV (2025, estreno absoluto). Concierto inscrito en el Festival NAK 2025.
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El concierto que nos ocupa se inició al borde del silencio. Mímesis orgánica I de Yolanda Campos se inicia con una sección donde se utilizan los recursos extendidos del acordeón, con procedimientos de emisión no convencionales que, en la práctica, apenas producen un sonido, lo que aumenta exponencialmente la concentración del público y la tensión del momento. Y entonces, de repente, se producen una serie de explosiones sonoras, grandes bloques de clusters que recuerdan en algo algunas de las obras más destacadas de György Ligeti en los años sesenta. Fue el comienzo del concierto de cierre del Festival NAK, seguramente la principal serie de conciertos que se dedica en Pamplona a la música contemporánea.
Como viene siendo tradicional en los últimos años, el certamen se cerró con el concierto en el que se presentaron las obras de cuatro de los principales impulsores del ciclo. En este caso, la propuesta ha sido algo diferente a lo que se ha presentado en ediciones anteriores. Para empezar, en este caso no hablamos de una sucesión de obras independientes, sino que más bien podríamos hablar de una única obra con cinco movimientos, unidos a través de una serie de interludios sutiles en los que participaban una serie de autómatas que producían diferentes sonidos, estos últimos controlados por Xoan-Xil López, artista invitado de NAK para esta edición.
Como tal, las diferencias entre los procedimientos de composición de las cuatro obras que se escucharon han sido menores de lo que fue habitual en ediciones anteriores del Festival. Sin embargo, hubo algunas de ellas que ofrecieron singularidades reconocibles. Quizá la más importante fue la escritura de Mímesis orgánica III de David Cantalejo, una obra de más de diez minutos que explora a fondo todos los recursos extendidos del oboe, continuando en esto la secuencia para oboe solo de Luciano Berio, autor de quien se cumple este año el centenario de su nacimiento.
Desde hace años, los compositores que forman el Centro de Música Contemporánea Garaikideak han reunido a un conjunto de músicos fieles, que año tras año preparan las obras para este proyecto del Festival NAK. Son instrumentistas bien curtidos en este repertorio y que cada año van creciendo más como intérpretes.
En conjunto, fue un cierre muy conseguido para el Festival NAK, este año centrado en el concepto de la construcción y diseño de instrumentos, sobre todo electrónicos. Y de este modo termina este intenso verano musical y se acerca ya una temporada regular que comienza con atractivos significativos.

