SCHOLA GAUDEAMUS Y LA CORAL DE CÁMARA NAVARRA CON «TIEMPOS POSTMODERNOS» EN EL AUDITORIO DEL CARMEN DE SANGÜESA

MÚSICA CLÁSICA Xabier Armendáriz

«Tiempos postmodernos»

Domingo, 4 de septiembre de 2022. Auditorio del Carmen de Sangüesa. Schola Gregoriana Gaudeamus. Raúl del Toro, director del coro. Capilla Renacentista Miguel Navarro de la Coral de Cámara de Navarra. Conjunto Instrumental (Meritxell Ferrer, fagot; Amaya Blanco, violone; Sara Águeda, arpa; Eloy Orzáiz, clave). David Guindano, director musical. Canto gregoriano y obras de Andrés de Escaregui, José de Vaquedano, Miguel Valls, Francisco de Zubieta y Juan Francés de Iribarren. Concierto inscrito en la Semana de Música antigua 2022.

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El 22 de diciembre de 1808, Ludwig van Beethoven organizó uno de los conciertos más recordados de la Historia. En aquella extensísima sesión, se estrenaron cuatro de sus obras mayores: las sinfonías Quinta y Sexta, el Cuarto concierto para piano y la Fantasía para piano, coro y orquesta. Sin embargo, a nosotros nos interesa otro aspecto del concierto: en él se interpretaron igualmente varios extractos de su Misa en Do mayor, que se anunciaron sin mencionar el título de la obra y se cantaron con el texto convenientemente traducido al alemán. Había una razón muy poderosa: las regulaciones vienesas vigentes no permitían que se escucharan fragmentos de la Misa en concierto.

Afortunadamente, las condiciones han cambiado y ahora no está prohibido interpretar misas en las salas de conciertos. Habitualmente, cuando se programa una misa de un determinado autor se entiende que lo que se va a escuchar es el ciclo de las partes del Ordinario de la Misa; es decir, aquellas que el compositor musicalizó en forma polifónica. Lo que no es habitual ofrecer en concierto, menos aún en una sala de conciertos, es una verdadera reconstrucción litúrgica de una misa o, en este caso, de un ritual funerario de la religión católica. En el concierto que nos ocupa, la Coral de Cámara de Navarra presentaba, en colaboración con la Schola Gregoriana Gaudeamus, una reconstrucción litúrgica de una misa de difuntos que pudo haberse celebrado en Pamplona a comienzos del siglo XVIII.

Para ello, se ha recurrido básicamente a la Misa de Difuntos de Miguel Valls, complementando las secciones polifónicas restantes con otros autores de bastante importancia que trabajaron en el entorno de la Catedral de Pamplona, como Andrés de Escaregui, o autores de la Comunidad foral de prestigio en otras catedrales españolas, como José de Baquedano y Juan Francés de Iribarren. Hablamos de obras en estilo policoral, donde el segundo coro es un conjunto reducido de solistas que tienen mucho que cantar; nada muy diferente de lo que podía encontrarse un siglo antes en obras de autores como por ejemplo Monteverdi. El conjunto de la Misa de Difuntos se completó con numerosos extras gregorianos: toda la parte ritual de la celebración, incluso las lecturas. Además, la secuencia Dies irae sonó en una musicalización donde las partes polifónicas deben alternar con el canto llano.

Musicalmente, el concierto fue claramente de menos a más. En los motetes iniciales, la Coral de Cámara de Navarra no inició a su mejor nivel. Posteriormente, entraron en situación y, a partir de la primera lectura, todo fluyó con normalidad. El escueto conjunto instrumental acompañante, (violone, arpa y clave), enfatizó la relativa sobriedad del estilo y, por otra parte, las partes de canto llano fueron perfectamente realizadas por la Schola Gregoriana Gaudeamus, con ese fluir de la melodía más detenido de lo que hoy en día estamos acostumbrados a escuchar, subrayada cada nota por la particular sonoridad del bajón.

Presentar una reconstrucción litúrgica en una sala de conciertos como el Auditorio del Carmen de Sangüesa es un riesgo por varios motivos: la acústica resulta demasiado seca, cada error es más claramente perceptible y no se crea el contexto para una verdadera “ritualización” de la ceremonia, que respete los silencios de una celebración real y permita recrear mejor la situación y el ambiente. Son consecuencias inevitables de traer una liturgia del siglo XVIII a nuestros acelerados tiempos postmodernos. No obstante, el intento fue bien planteado y realizado y ha ayudado a rescatar obras injustamente olvidadas.

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Autor entrada: xabier armendariz

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