Scarlatti Yves Rechsteiner Iglesia San Nicolás 24/10/2014

Scarlatti ibérico

 

Viernes, 24 de Octubre de 2014. Iglesia de San Nicolás de Pamplona. Yves Rechsteiner, órgano. Sebastián Alvero: Recercada y fuga. Domenico Scarlatti: Sonata para clave en Fa mayor, K 144. Sonata para clave en Re menor, K 141. Intrada. Sonata para clave en Do mayor, K 29. Sonata para clave en La menor, K 87. Sonata para clave en Do mayor, K 214. Sonata para clave en Fa mayor, K 513. Sonata para clave en Fa mayor, K 405. Sonata para clave en Fa mayor, K 431. Sonata para clave en Fa mayor, K 432. Preludio y fuga K 30. Sonata para clave en Sol mayor, K 206. Sonata para clave en Sol mayor, K 119. Tocata y Adagio. Luigi Boccherini: Fandango. Concierto inscrito en el XXX Ciclo de Música para Órgano en Navarra 2014.

 

La historia es bien conocida. El compositor italiano Domenico Scarlatti (1685-1757) entró al servbicio de Bárbara de Braganza hacia 1721 como profesor de Música de la princesa portuguesa, y al contraer ella matrimonio con Fernando VI, se trasladó con ella a España, donde siguió trabajando y componiendo hasta su muerte. Scarlatti influyó en los compositores españoles, pero también fue influido por algunas de las figuras más importantes residentes en aquella época en España, como Sebastián de Alvero. En Madrid  terminó Domenico Scarlatti sus más de 550 sonatas para clave, todas ellas obras maestras. En muchas de estas obras en un movimiento se percibe la influencia de la música española, particularmente en el imaginativo empleo de los aires de danza.

Por increíble que hoy nos parezca, la mayoría de las sonatas de Scarlatti no fueron impresas en vida del autor, y muchas de ellas se difundieron durante años en copias manuscritas. Con todo, una selección muy reducida de las sonatas sí se publicó en Londres, y el compositor inglés Charles Avison (1709-1770) compiló varios concerti Grossi reuniendo algunas de ellas siguiendo la lógica tonal habitual en la época.

El concierto que nos ocupa, perteneciente al Ciclo de Música para Órgano en Navarra, presentaba una propuesta similar. El organista francés Yves Rechsteiner ofrecía una serie de conciertos para órgano solo “al modo bachiano” en los que reunía obras de Domenico Scarlatti, Sebastián Alvero y Luigi Boccherini, músicos que si bien no coincidieron en el tiempo, (Boccherini llegó a Madrid años después de la muerte de Scarlatti y Alvero), sí fueron importantes en la España musical de la segunda mitad del XVIII. Puesto que la mayor parte del repertorio estaba escrito para clave, el esfuerzo transcriptor no era en general grande, y con algo de acierto en la lógica de la selección, se podían alcanzar buenos resultados. Se agradeció que, en general, Rechsteiner no acudiera a las sonatas más conocidas por todos, y descubrió algunos verdaderos tesoros, particularmente la Sonata K 513, que con la registración utilizada se nos antoja ideal para el Ofertorio de la Misa del Gallo, por su aire bucólico y pastoril.

En realidad, fuera del necesario trabajo de compilación y ordenación, realizado con mucho acierto, el principal problema era adaptar la registración organística a unas obras originalmente escritas para clave. Como era de esperar, las sonatas más intimistas resultaron mejor que las otras, (la lengüetería del órgano de San Nicolás pareció por momentos algo excesiva), pero a pesar de todo siempre se consiguieron resultados interesantes, gracias a la musicalidad y la magnífica técnica de Rechsteiner, por no hablar de su extraordinario gusto en las ornamentaciones. Fue muy ingeniosa la transcripción del famoso Fandango de Boccherini, originalmente escrito para quinteto de cuerda, en la que sí había que hacer un ejercicio de reducción, y que fue magníficamente plasmada sin desfallecer en el aire de danza ni dotarle de urbanidad y cortesanía excesiva.

En conjunto, fue un concierto que miró hacia una de las páginas más gloriosas de la música en España con nuevos oídos. No sabemos si  Domenico Scarlatti, que también tocaba el órgano, interpretaba sus sonatas en este instrumento  , pero estas  versiones concertantes tan imaginativas son muy reveladoras.

 

 

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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