Orquestas Conservatorio Grado Medio Coral Barañáin 13/03/2015

Por amor al arte

 

Viernes, 13 de Marzo de 2015. Auditorio Fernando Remacha de la Ciudad de la Música de Pamplona. Eva Abaigar, Nerea Elizaga, Irene Elía, Carla Satrústegui y Maite Aramburu, sopranos. Maite Ozkoidi, mezzosoprano. Coral de Barañáin. Pello Ruiz, director del coro. Orquesta de Cuerdas de 1º, 2º y 3º de Grado Medio. Orquesta Sinfónica de 4º, 5º y 6º de Grado medio. Joseba Torre, director. Antonio Vivaldi: Gloria en Re mayor, RV 589, (1715). Wolfgang Amadeus Mozart: Exsultate, jubilate, KV 165, (1773). Joaquín Turina: Danzas fantásticas, Op. 22, (orquestación realizada por el propio autor), (1919). Concierto organizado por el Conservatorio Profesional “Pablo Sarasate” de Pamplona.

 

Con frecuencia se dice que la profesión de músico es “muy vocacional”. Quienes se refieren así al arte de los sonidos, entienden con toda razón que las oportunidades de desarrollo en el medio musical son muy escasas, y que por consiguiente sólo un esfuerzo continuado a lo largo de mucho tiempo permite que un músico alcance la recompensa del éxito. A veces, ni siquiera eso basta, y muchas horas de ensayo parecen desvanecerse cuando hace su presencia el miedo escénico. Por eso, hace falta mucha ilusión y entusiasmo para llevar adelante cualquier proyecto relacionado con la música.

El concierto que nos ocupa es un caso evidente de esto que decimos. Los estudiantes que conformaban las dos orquestas que participaron en él son alumnos muy jóvenes, la mayor parte de los cuales no ha cumplido aún los dieciocho años. Son estudiantes que están llenos de ilusión, que valoran el momento y pueden tocar como si no hubiera un mañana. Igualmente, la Coral de Barañáin es una formación amateur con muchos años de reconocida  trayectoria que, aunque ha actuado con más frecuencia con orquestas o con intérpretes destacados, sigue manteniendo el ansia y la afición para llevar estos proyectos a término.

Así pues, se inició el concierto con el famoso Gloria de Vivaldi, en lo que fue una interpretación que, por necesidad, se apartó de los criterios historicistas habitualmente en boga. No podía ser menos, con un coro y una orquesta bastante más numerosos de lo habitual. Pero Joseba Torre acompañó con mucha sensibilidad a una Coral de Barañáin que completó una muy buena actuación, y a una orquesta formada por alumnos de 1º, 2º y 3º de Grado Medio, (estudiantes de entre doce y dieciséis años, aproximadamente), que supo estar a la altura. Fue  destacada la presencia  de Charo Indarts, profesora de clave que se hizo cargo de la imaginativa realización del continuo,  y también hubo entre los alumnos algunas individualidades que destacaron, especialmente el solista de oboe en el Domine Deus. Fue éste uno de los puntos culminantes del concierto, porque coincidió con la intervención vocal más destacada de la obra. El conjunto de solistas funcionó con solvencia. Al margen de la manera en que cada cantante consiguió resolver los problemas técnicos de sus partes, que no eran nada sencillas, todas cantaron con musicalidad . El éxito fue merecido y Joseba Torre recibió de manos de los instrumentistas un ramo de flores que él agradeció emocionado.

El Exsultate, Jubilate que siguió contó con dos solistas eficaces en las voces de Carla Satrústegui y Maite Aramburu, que se vieron acompañadas por una orquesta muy disciplinada. Pero la última gran aportación de la noche fue la interpretación de las Danzas fantásticas de Turina, en la que los alumnos realizaron una prestación más que digna ante una obra que, en realidad, no resulta nada sencilla de interpretar. De propina, se ofreció “Erinnerung”, una de las Canciones y tonadas de juventud de Mahler en orquestación de David Romero, con el concurso de todas las solistas.

No es fácil predecir cuál va a ser el futuro de estos músicos. Seguramente muchos de ellos continuarán su formación musical en años venideros, mientras que otros se irán descolgando. Pero lo único objetivo que hoy se puede decir es que disfrutan extraordinariamente haciendo música juntos, y que eso se contagia a un público que aplaudió con fuerza unas interpretaciones de mérito indiscutible.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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