ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA Y LA AGAO INTERPRETAN «UNA DE ZARZUELA» EN BALUARTE

CLÁSICA Xabier Armendáriz

«Una de zarzuela»

GALA DE ZARZUELA

Viernes, 7 de mayo de 2021. Auditorio Baluarte de Pamplona. Sabina Puértolas, soprano. María José Montiel, mezzosoprano. José Luis Sola, tenor. Manuel Lanza, barítono. Coro de la AGAO. Íñigo Casalí, director del coro. Orquesta Sinfónica de Navarra. José Miguel Pérez-Sierra, director. Romanzas, dúos, coros y fragmentos instrumentales de Doña Francisquita de Amadeo Vives, Mirentxu de Jesús Guridi, Marina de Emilio Arrieta, La boda de Luis Alonso de Gerónimo Giménez, El niño judío de Pablo Luna, La rosa del azafrán de Jacinto Guerrero, Don Gil de Alcalá de Manuel Penella, La del soto del parral de Reveriano Soutullo y Juan Bert, El gato montés de Manuel Penella, Maravilla de Federico Moreno Torroba, Los claveles de José Serrano, La tabernera del puerto de Pablo Sorozábal, El barbero de Sevilla de Gerónimo Giménez, La chulapona de Federico Moreno Torroba y La Revoltosa de Ruperto Chapí. Concierto inscrito en la Temporada de la Fundación Baluarte 2020-2021.

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Hay formatos de conciertos que, al repetirse tanto, terminan por resultar previsibles y necesitan una revisión. En el caso de Pamplona, esto ocurre con las galas líricas basadas en fragmentos de zarzuela. Con pocas variantes, cada año tenemos un par de espectáculos de este género, que siempre logran importantes éxitos de público pero que pocas veces aportan verdadera novedad. Programar zarzuelas completas, en versiones de concierto, parece una opción a tener en cuenta para años próximos, aunque entendemos que dada la situación, la fórmula de la gala de zarzuela parece la alternativa más viable.

En todo caso, este concierto tenía cierto atractivo de entrada, porque se había reunido a cuatro voces más que bregadas en el ámbito de la zarzuela y el espectáculo lo dirigiría José Miguel Pérez Sierra, también experimentado en el género. En efecto, los cuatro solistas ofrecieron actuaciones interesantes, pero de resultado algo irregular.

Sabina Puértolas se mostró en buena forma vocal y fraseó con intensidad y sentido expresivo; ofreció su mejor actuación con bien asentada coloratura en Me llaman la primorosa y actuó con intención en la canción española de El niño judío de Pablo Luna. A cambio, podía haber aprovechado mejor el intimismo de la romanza de Mirentxu de Guridi.

José Luis Sola se entregó en cuerpo y alma en todas sus actuaciones, a veces incluso en exceso, como en No puede ser de La tabernera del puerto de Sorozábal, y tuvo oportunidad de demostrar sus mayores cualidades en el dúo de El gato montés de Manuel Penella. Manuel Lanza sigue luciendo su poderosa voz de barítono, aunque no logró aprovechar completamente el potencial de sus dos romanzas por la labor de Pérez Sierra. Por último, María José Montiel realizó una actuación completísima, demostrando un gran dominio de todos los recursos del género y haciendo crecer a todos sus compañeros que, cantando junto a ella, ofrecieron sus mejores interpretaciones del concierto.

Es evidente que José Miguel Pérez-Sierra conoce el repertorio zarzuelístico y sus principales rasgos estilísticos, como quedó ampliamente demostrado en la gran versión que ofreció junto al coro de la AGAO del chotis de La chulapona de Federico Moreno Torroba, uno de los grandes momentos del concierto. Por eso, resultó sorprendente que realizara una versión superficial del interludio de La boda de Luis Alonso de Gerónimo Giménez y que, en general, no cuidara más el volumen sonoro de la orquesta para favorecer la comodidad de los cantantes y permitir que éstos no tuvieran que forzar la voz.

El Coro de la AGAO mantuvo un nivel muy digno, habida cuenta de la obligación de usar mascarillas y la situación, no muy propicia, de algunas de sus intervenciones más comprometidas.

Se cerraba la sesión con dos propinas de las que siempre causan sensación: el interludio de El caserío de Guridi (el fragmento puramente orquestal mejor interpretado del concierto, muy bien realizado), y la marcha de la amistad de Los gavilanes de Guerrero. Fue un final muy aplaudido de una gala de zarzuela que permitió pasar un buen rato al público.

Autor entrada: xabier armendariz

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