Orquesta Barroca Sevilla Christophe Coin Haydn C.P.E.Bach Mozart 16/09/2013

Rigor y seriedad

 

Lunes, 16 de Septiembre de 2013. Iglesia de San Miguel de Estella. Dmitry Sinkovsky, violín. Orquesta Barroca de Sevilla. Christophe Coin, violonchelo y director. Franz Joseph Haydn: Concierto para violín y orquesta en Sol mayor, Hob. VI número 4, (1769). Carl Philipe Emanuel Bach: Sinfonía en Si menor para cuerdas y bajo continuo, WQ 182 número 5. Concierto para violonchelo y orquesta en La mayor, WQ 172. Wolfgang Amadeus Mozart: Divertimento para orquesta de cuerdas en Si bemol mayor, KV 137, (1771). Concierto inscrito en la XLIV Semana de Música Antigua de Estella.

 

El que nos ocupa era el segundo concierto que la Orquesta Barroca de Sevilla ofrecía en esta edición de la Semana de Música Antigua. Nada que ver en muchos aspectos con la velada precedente, ni por el estilo de las obras, ni por la personalidad que dominaba el concierto. En este caso, se trataba de Christophe Coin, uno de los grandes del movimiento de la interpretación históricamente informada, colaborador de Hogwood y fundador del Cuarteto Mosaîques, el cuarteto de cuerda con instrumentos originales más influyente. La personalidad del violonchelista francés, más veterano que Sinkovsky, dotó al concierto de una mayor dosis de seriedad y rigor, muy de acuerdo con la música que se interpretaba.

El concierto para violín de Haydn muestra, ya en bastante medida, algunos rasgos del estilo clásico. Ya está la división en tres movimientos, y un afán por la claridad estructural y la sobriedad impropio de los conciertos barrocos. Así lo entendió Christophe Coin, que planteó una lectura ordenada, con tiempos razonables, muy especialmente en el movimiento lento, tomado más pausadamente de lo habitual en formaciones historicistas. Sinkovsky tocó con entusiasmo y musicalidad, pero se tomó más licencias interpretativas, ornamentando quizá en exceso en los movimientos extremos. En ese sentido, una lectura más unitaria, quizá en un punto intermedio entre la seriedad de Coin y el entusiasmo de Sinkovsky, habría sido preferible.

En la sinfonía de Carl Philipe Emanuel Bach, una de estas obras desconcertantes en las que empieza a apuntarse una expansividad expresiva que parece más propia del siglo XIX, Coin realizó una interpretación muy dramática, llena de “Stürm undd Drang”, (tempestad y arrebato en alemán), como corresponde al movimiento literario equivalente al estilo musical del Bach berlinés. Fue, por tanto, una interpretación muy en estilo, cargada de contrastes, que a pesar de la relativa languidez de algunos pasajes líricos, resultó interesante. Pero lo mejor estaba aún por llegar.

Porque fue entonces cuando Coin desplegó todo su arte. Lo hizo con un concierto para violonchelo de Carl Philipe Emanuel Bach, en donde demostró su depuradísima técnica como solista, y realizó una interpretación de gran elegancia y pulcritud. Su manejo de los silencios en la cadencia, su sobriedad y el alejamiento de cualquier tipo de ornamentación gratuita resultaron ideales para la obra. Además, el acompañamiento que propuso se mantuvo en la misma línea, lográndose una versión de gran rigor y seriedad.

El concierto se cerró con el Divertimento KV 137 de Mozart, una de las bellísimas serenatas que el salzburgués escribió en sus años juveniles. Como era de esperar, Coin demostró su inmensa experiencia con los cuartetos del salzburgués, y ofreció una versión muy animada en los movimientos rápidos, pero musicalmente sensata y aprovechando la rusticidad de los instrumentos de época. Los fuertes aplausos hicieron que Sinkovsky ofreciera como propina una romanza para violín, cuerdas y continuo de Johann Peter Salomon, el empresario y violinista alemán que encargó a Haydn sus doce últimas sinfonías.

En conjunto, fue un concierto que ofreció una primera parte simplemente correcta, pero que despegó en una segunda parte extraordinaria, gracias a la labor de uno de los grandes iconos del movimiento historicista: Christophe Coin.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *