Música Xabier Armendáriz
«Música vocal-instrumental»
Martes, 26 de agosto de 2025. Iglesia de San Miguel de Larraga. Pello Ruiz, oboe. Oscar Rodríguez Pastora, órgano. Improvisaciones de Oscar Rodríguez y obras de Ralph Vaughan Williams, Manuel de Falla, Jesús María Muneta y Fernando Remacha. Concierto inscrito en el Ciclo de Órgano Diego Gómez de Larraga 2025.
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En año más, el final de agosto trae uno de los ciclos más estimulantes de los que se dedican a la música clásica en Navarra. Siempre es emocionante acudir cada año a la Iglesia de San Miguel de Larraga y encontrarse con una iglesia llena y con un público dispuesto a escuchar y apreciar un aspecto del patrimonio colectivo que, aunque está presente de manera continuada durante todo el año, adquiere una vida especial gracias a este Ciclo de Órgano. Este aspecto resulta especialmente destacable este año pues, como se recordó al comienzo de este concierto, esta edición del Ciclo de Órgano de Larraga supone el comienzo de las celebraciones de los 250 años de la inauguración del instrumento que, tras sucesivas reformas, ha llegado hasta el día de hoy.
Como se recordará, el órgano de la Iglesia de San Miguel de Larraga es un instrumento que responde al tipo de órgano ibérico, que se mantuvo en uso esencialmente entre los siglos XVI y XIX en España y Portugal. Hablamos de instrumentos muy singulares por su conformación y su sonoridad, marcados por una personalidad muy determinada que, en principio, limita considerablemente su uso para casi toda la literatura oraganística posterior al siglo XIX o proveniente de otras tradiciones. Sin embargo, los intérpretes más inteligentes saben superar, llegado el caso, buena parte de esas limitaciones. El programa del concierto que nos ocupa, de hecho, centraba la atención en transcripciones de música vocal. Los dos instrumentistas participantes, (Pello Ruiz y Oscar Rodríguez), son además directores de coro, y considerando la relativa escasez de literatura para oboe y órgano, la elección resultó muy procedente. Abrieron y cerraron el concierto sendos dípticos de canciones de Ralph Vaughan Williams que siguieron sonando pastorales pero, al contrario que unos días antes en Leyre, conocieron interpretaciones menos densas en graves, merced a las características propias del órgano de Larraga. La música española apareció con sendos arreglos de canciones de cuna: la Asturiana de las Canciones populares españolas de Falla y, muy especialmente, una emotiva versión de la Nana de las Cinco canciones castellanas de Fernando Remacha. En todos los casos, se escucharon interpretaciones de gran sensibilidad y Pello Ruiz demostró calidad de fraseo y su compromiso con las obras.
Por lo demás, Oscar Rodríguez interpretó, como suele ser costumbre en este ciclo, una obra de Jesús María Muneta, en este caso un homenaje a los organistas recientes de Larraga. Como suele ser habitual en este compositor, figura central en la creación y crecimiento de este ciclo, hablamos de una obra de escucha agradable y plenamente neoclásica en su estilo, sin mayores pretensiones. Por último, Oscar Rodríguez demostró su adaptabilidad como instrumentista ofreciendo tres improvisaciones tomando melodías de partida diferentes, (un Kyrie gregoriano, un coral luterano y una canción popular), y adoptando tres formas organísticas y estéticas musicales diferentes: una fantasía al estilo francés del cambio del siglo XIX al XX, una serie de variaciones al modo de las partitas corales de Bach y, por último, una paráfrasis al estilo español del siglo XVIII. Como bien decía Oscar Rodríguez Pastora en sus presentaciones, hoy es muy poco habitual encontrar en el panorama clásico a intérpretes que manejen la improvisación con esa fluidez, más allá del ámbito organístico.
En conjunto, fue una ocasión adecuada para reencontrarse con un instrumento singular y con dos músicos que plantearon un programa coherente y bien adaptado, sin tener que conformarse con las supuestas limitaciones del instrumento.

