«MÚSICA ANTIGUA Y MODERNA» CON LA CORAL DE CÁMARA NAVARRA EN LA IGLESIA SAN SATURNINO

CLÁSICA Xabier Armendáriz

“Música antigua y moderna”

Sábado, 23 de marzo de 2024. Iglesia de San Saturnino de Pamplona. Capilla Renacentista Miguel Navarro de la Coral de Cámara de Navarra. Achim Schulz y Paul van Nevel, directores. Josquin des Prez: Misa “Faissant regretz”. Guillaume Du Fay: Antífona Alma redeptoris mater. Concierto inscrito en el Festival de Música Sacra de Pamplona 2024.

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La Historia de la Música de los siglos XV y XVI se puede escribir, a grandes rasgos, a partir de las aportaciones provenientes de una región geográfica muy concreta. Los autores llamados “francoflamencos” protagonizaron buena parte del desarrollo musical de ambos siglos, con dos músicos que establecen casi de manera exacta los límites de dicho período: Guillaume du Fay (1397-1474) en su comienzo y Orlando di Lasso (1532-1594) en su final.

Si Guillaume du Fay fue uno de los últimos que continuó la trabajadísima elaboración característica de los autores continentales del siglo anterior, Orlando di Lasso ya experimentaba en sus madrigales y en sus salmos penitenciales con una escritura altamente expresiva, muy atenta a la relación con los textos literarios que servían de base.

Muchos fueron los compositores francoflamencos que desarrollaron su carrera durante todo aquel período intermedio; contar con autores de dicha procedencia como maestros de capilla era un signo de distinción y su estilo compositivo, que fue variando con el tiempo pero siempre mantuvo una maestría técnica incuestionable, constituyó una referencia ineludible.

Una figura central

Y en este contexto, Josquin des Prez (ca. 1450-1521) supuso la figura central. No tanto en términos cronológicos, pues su generación fue posiblemente la más fecunda en autores destacados, sino sobre todo porque fue el compositor más prestigioso de su tiempo. Hoy nos resulta particularmente complejo rastrear su biografía y determinar con precisión lo que verdaderamente compuso, pero lo que sí se le atribuye con certeza confirma su posición en la Historia de la Música.

Josquin practicó todos los géneros musicales característicos de los lugares donde trabajó y en todos mostró gran habilidad. Mantuvo algunos de los rasgos característicos de sus predecesores francoflamencos, como el gusto por la escritura imitativa o los juegos matemáticos, pero lo combinó con una mayor correspondencia entre la estructura musical de sus obras y la de los textos de partida y un estilo polifónico más sencillo, con su habitual uso del bicinium o polifonía puntual a dos voces.

En el concierto que nos ocupa, la Capilla Renacentista de la Coral de Cámara de Navarra actuaba, por fin, bajo la dirección de Paul van Nevel. El fundador del Huelgas Ensemble y gran referente en la difusión de la música de este período tenía que haber venido en septiembre a Pamplona para interpretar la Misa de Guillaume de Machaut, pero ahora es cuando ha podido interpretar con la coral navarra una de las misas más elaboradas de Josquin: la Misa Faissant Regretz, basada en un brevísimo fragmento melódico que se aplica a dicho texto, (Faissant regretz), en una chanson polifónica contemporánea.

Antes de la interpretación como tal, Paul van Nevel ofreció muchos detalles sobre la construcción polifónica de la obra trufados de ejemplos musicales muy bien escogidos, en una explicación cargada de sabiduría y no exenta de humor. Durante la interpretación en sí, compartió la dirección con su asistente Achim Schulz, que dirigió el Kyrie y el Gloria. El concierto se desarrolló en condiciones poco idóneas, (llegaban a la iglesia muchos sonidos del exterior, algunos de ellos francamente molestos), y la interpretación tardó en tomar vuelo y claridad, sobre todo desde el punto de vista rítmico.

Todo empezó a asentarse a partir del Credo y muy especialmente en el Sanctus, donde el público pudo percibir en su contexto la complejidad polifónica que van Nevel había desmenuzado anteriormente. Como complemento final, el motete Alma redemptoris mater, cuyo texto es el de la célebre antífona mariana de Navidad, permitió observar el estilo de Guillaume du Fay, tan elaborado como el de Josquin pero seguramente más sobrio en su expresión melódica.

En conjunto, fue un concierto de gran valor didáctico que, confiemos, sirva para que algunas personas hayan descubierto a uno de los autores más destacados de la Historia de la Música, a la altura de cualquier figura mayor que tengamos en mente.

Autor entrada: xabier armendariz

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