Mozart Requiem Sinfonietta Académica Orfeón Pamplonés 12/03/2016

Retórica mozartiana

 

Sábado, 12 de Marzo de 2016. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Juan Mari Ruiz, oboe. Míriam Zubieta, soprano. Ana Olaso, mezzosoprano. Igor Peral, tenor. Carlos García-Ruiz, barítono. Orfeón Pamplonés. Igor Ijurra, director del coro. Orquesta Sinfonietta Académica de Pamplona. Caroline Collier, director. Astor Piazzolla: Ave Maria. Eric Whitacre: Water night, (estreno en España, 1995). Wolfgang Amadeus Mozart: Requiem en Re menor, KV 626, (versión completada por Franz Xaver Süssmayr), (1791). Concierto inscrito en el Festival de Música Sacra de Pamplona 2016.

 

La semana pasada conoció el mundo musical la noticia del fallecimiento de Nikolaus Harnoncourt. El director austríaco fue uno de los iniciadores del movimiento de la interpretación históricamente informada. Gracias a él, generaciones de músicos y oyentes nos hemos replanteado nuestra visión de las obras musicales del pasado, obteniendo resultados reveladores. Articulaciones más ligeras, vibrato más reducido en las cuerdas y tempi más acelerados fueron los cambios más notables, pero en algunos casos hubo cuestiones añadidas.

Así, cuando Nikolaus Harnoncourt grabó por primera vez el Requiem de Mozart en los años ochenta, los oyentes conocieron hasta qué punto esta obra está, de hecho, repleta de procedimientos convencionales y descriptivos, equivalentes a lo que en Literatura suelen llamarse recursos retóricos; al final, quedaba la impresión de una interpretación netamente teatral, en donde cada palabra del texto tenía un significado preciso.

El concierto que nos ocupa suponía el arranque del Festival de Música Sacra de Pamplona, equivalente de lo que fue hasta el año pasado el ciclo Música para un tiempo de oración. Difícilmente se podía encontrar una obra más apropiada para abrir el ciclo como el Requiem de Mozart, y fue un acierto presentarlo en Baluarte. Contar con el Orfeón Pamplonés es generalmente garantía de calidad, aunque no haya sido ésta la obra más característica de su repertorio en los últimos años, y la Orquesta Sinfonietta Académica suele resultar eficaz.

Caroline Collier demostró que ha conocido y estudiado bien la tradición historicista y retórica de Harnoncourt y otros. Ofreció una lectura de la obra de tempi fluidos, a veces bordeando la precipitación (arranque del Dies irae y Domine Jesu Christe), y de un dramatismo muy apropiado pero ocasionalmente algo superficial. Fue una versión muy transparente y ligera, en línea con lo que los directores actuales suelen hacer con esta obra y que, dados los recursos disponibles, implicaba correr muchos riesgos que, de todas formas, fueron resueltos satisfactoriamente. El Ave Verum que sonó de propina también resultó fluido, pero careció de verdadera hondura.

El equipo de solistas funcionó bien como bloque. Míriam Zubieta mostró la voz más trabajada y supo reducir su vibrato hasta llegar a una proporción adecuada. Tanto Ana Olaso como Carlos García Ruiz hicieron intervenciones notables, destacando la rotundidad del bajo. Igor Peral mostró una emisión menos natural, pero supo integrarse bien en el cuarteto. El Orfeón Pamplonés, que había interpretado la obra hacía dos años y la tenía ahora más fresca que entonces, supo responder a los retos y, aunque ocasionalmente se habría agradecido algo más de sutileza, realizó un buen trabajo. La Sinfonietta Académica respondió con gran eficacia a las instrucciones de Collier, con mención especial al atentísimo fraseo de los clarinetes.

Antes de la interpretación del Requiem, se ofrecieron dos obras de Astor Piazzolla y Eric Whitacre, respectivamente. En ambos casos, como suele ser habitual en estos autores, se trataba de obras agradables de escuchar; su programación permitió,  en el caso de la obra del argentino, disfrutar del buen hacer y la musicalidad indudable del oboísta Juan Mari Ruiz.

En conjunto, fue un concierto interesante, donde los no iniciados en las interpretaciones aligeradas del Requiem de Mozart pudieron redescubrir la retórica y la expresividad subyacentes en una obra teóricamente bien conocida.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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