Misacriolla Coral de Cámara de Pamplona 27/12/2013

Músicas de ida y vuelta

 

Viernes, 27 de Diciembre de 2013. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. María Bayo, soprano. Coral Infantil de la Coral de Cámara de Pamplona. Nova Lux Ensemble. Coral de Cámara de Pamplona. Grupo Alturas. David Gálvez, director. Juan Pérez Bocanegra: Hanac Pachap, (1631). Huayno anónimo de Cuzco: Turu Wilakui, (arreglo de Edgar García Cossío). Emilio Loza: Nieve en los Andes, (arreglo de Luis Craff). Ariel Ramírez: Misa criolla, (1964). Juan de Vega Bastán: Totta pulchra. Wilfredo Franco: El mayoral, (arreglo de Luis Craff). A. Sandoval: La leyenda del pífano, (arreglo de Manuel García R.). Ariel Ramírez: Navidad nuestra, (1964). Concierto inscrito en la programación navideña de Baluarte 2013-2014.

 

Corren nuevos tiempos en la Coral de Cámara de Pamplona. Una vez terminada la etapa en la que la institución fue conducida musicalmente por Josep Cabré, el nuevo director musical, David Gálvez, ha impreso su sello personal. Si en Sanfermines la Coral sorprendía a todos con una fusión entre Bach y la música africana, se presentaba en la velada que nos ocupa con un programa atractivo para el público y magníficamente construido, que obtuvo el éxito que era de esperar.

Y es que los ingredientes estaban muy bien escogidos. El núcleo central del programa eran las dos obras de Ariel Ramírez, la Misa criolla y Navidad nuestra, que originalmente fueron grabadas y distribuidas en el mismo álbum del grupo folclórico Los Fronterizos. Ambas obras están escritas para voz solista, coro y conjunto instrumental, un ensemble que mezcla instrumentos europeos, como el piano, con instrumentos folclóricos sudamericanos, de entre los cuales sobresale el charango, (de ahí la necesidad de un grupo folclórico para interpretar la obra). Para los textos de la misa, se usa el ordinario de la misa en castellano, aunque en el Credo se canta la versión reducida, y no simplemente la traducción española del Credo de Nicea, que es el que habitualmente se usa en las misas de los grandes compositores. En lo musical, es una misa en donde el material folclórico está muy presente, con aires de danza muy marcados especialmente en el Gloria y el Credo. Navidad nuestra es una cantata conmemorativa para estas fechas, que sigue el estilo de la misa.

Para completar el resto del programa hubo otras cosas y ahí estuvo el  triunfo de este concierto. Iniciándose el programa con el celebrado Hanak Pachac, sonaron obras producidas en distintas regiones del dominio inca de Sudamérica en las que asimismo se percibe influencia europea o simplemente indígena. Si la obra citada con la que se abrió el programa usa texto en quechua pero suena con el estilo sobrio y recogido de Victoria o Morales, polifonistas españoles del siglo anterior, el Grupo Alturas supo rescatar con acierto músicas de origen más propiamente popular, incluso algunas de ellas con textos originarios de España.

Para muchos, no obstante, había otro atractivo más en este concierto. La Coral de Cámara de Navarra pudo contar con una solista de excepción como María Bayo, a quien se le agradece el gesto de meterse, para la ocasión, en un repertorio que no cultiva habitualmente. No es ciertamente éste el estilo en el que más cómoda se encuentra, y en algunos puntos, como el Kyrie de la misa, Bayo parecía querer desplegar en exceso su instrumento. Pero evidentemente la soprano de Fitero entró en harina, y fue a más a lo largo del concierto, disfrutando visiblemente de la música y matizando los textos con el cuidado exquisito al que nos tiene acostumbrados.

El grupo folclórico Alturas funcionó de manera espléndida. Sobre todo lo que más destacó en su intervención fue la precisión rítmica absoluta, algo indispensable para interpretar este repertorio. La Coral de Cámara de Pamplona, en este caso incluyendo a todas sus secciones, cantó con afinación, empaste y evidente entusiasmo. Finalmente, David Gálvez ofreció una prestación excelente, realizando magníficas interpretaciones de un repertorio que parecería más propio de directores especializados.

En conjunto, fue un concierto de gran calidad, en donde el público disfrutó en buena medida. Por la novedad del programa, basado en músicas de ida y vuelta fronterizas entre lo culto y lo popular. Por eso y por la realización, muy buena en general, ha sido éste posiblemente uno de los conciertos más originales  del año que dejamos atrás.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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