Mateo Flecha el Viejo Coral Cámara Navarra 11/10/2015

Más ensaladas

 

Domingo, 11 de Octubre de 2015. Sala de la Muralla del Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Capilla Renacentista Miguel Navarro de la Coral de Cámara de Navarra. Daniel Ollarzábal, órgano positivo. David Guindano y Garreta, director. Mateo Flecha el Viejo: El fuego. La justa. El toro. La guerra. La bomba. Concierto inscrito en la temporada Encantando 2015.

 

No parecía el pasado domingo el mejor día para hacer pruebas de presencia de público en un concierto, pero la Coral de Cámara de Navarra se arriesgó a hacerlas. Hasta hace algunos años, era habitual que la Coral de Cámara de Navarra presentara conciertos los domingos en horario matinal, y parece que se pretendía probar de nuevo esa posibilidad. El público respondió razonablemente bien tratándose de un domingo de puente y pudo presenciar un concierto que, ciertamente, respondió a las expectativas.

Y es que, desde luego, ofrecer un concierto a base de ensaladas de Mateo Flecha el Viejo es una garantía de entretenimiento y diversión. Estas extraordinarias composiciones, en las que con rebosante ingenio Mateo Flecha el Viejo supo mezclar lo sagrado y lo profano, lo popular y lo culto, ofrecen al público una música desenfadada, alegre y exquisita, no exenta de momentos de extraordinaria delicadeza que ocasionalmente recuerdan algunos géneros contemporáneos, como los madrigales italianos o las chansons parisinas.

En el concierto que nos ocupa, la Coral de Cámara de Navarra repetía parcialmente un concierto de ensaladas realizado en la Iglesia de San Nicolás de Pamplona hace algunos años, comentado por nosotros en su día. Se mantenían ahora las dos ensaladas más populares (El fuego y La bomba), y se rellenó el programa con otras ensaladas menos conocidas que las ofrecidas en San Nicolás, pero igualmente sustanciosas. Posiblemente la novedad más interesante fuera La justa, en la que asistimos a un duelo entre Lucifer y dos caballeros sucesivos: primero Adán, que termina derrotado y luego Jesús, que sale triunfante. Las imitaciones sonoras logradas por medios puramente vocales y la vividez del texto y su puesta en música parecen responder ya a la retórica musical del siglo XVII.

David Guindano no ha cambiado sustancialmente su acercamiento a estas ensaladas en los años transcurridos. Ahora como entonces, Guindano limita el acompañamiento instrumental a un órgano positivo argumentando que un conjunto más generoso podría dificultar el entendimiento del texto. Ciertamente, la decisión funcionó especialmente bien en este nuevo emplazamiento de la Sala de la Muralla de Baluarte, mucho más recogido que las iglesias pamplonesas que habitualmente acogían los conciertos de la Capilla Renacentista de la Coral de Cámara de Navarra. Fue El fuego la ensalada que más se benefició de esta nueva transparencia. La delicadeza de la interpretación ofrecida por Guindano consiguió emparentar la obra con la chanson francesa del siglo XVI. De pronto, no parecía del todo improbable que, ocasionalmente, estas obras abandonaran su lugar natural de interpretación en las iglesias para ser escuchadas en los ambientes cortesanos de los salones palaciegos. Todo el concierto fue una explosión de ritmo contagioso por su precisión y claridad, sin renunciar a la delicadeza en ningún momento. La reacción del público fue entusiasta y se vio recompensada por la repetición de un fragmento del final de La bomba.

En conjunto, fue un concierto muy divertido y que servía de excelente introducción para los no iniciados en el repertorio de la música antigua. Sin lugar a dudas, fue una prueba de la vitalidad de un género como la ensalada, popular y culto, delicado y rústico, todo al mismo tiempo y para disfrute de todo aquél que lo escuche con atención.

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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