MARTA RAMÍREZ Y ELOY ORZÁIZ «CON CARÁCTER» EN EL NUEVO CASINO

MÚSICA CLÁSICA Xabier Armendáriz

«Con carácter»

Miércoles, 12 de mayo de 2021. Sala del Casino Principal de Pamplona. Marta Ramírez, violín. Eloy Orzáiz, piano. Carl Philipe Emanuel Bach: Sonata para violín y teclado en Si bemol mayor, WQ 77 H. 513, (1763). Ludwig van Beethoven: Doce variaciones para violín y piano sobre “Se vuol ballare”, WOO 40, (1793). Sonata para violín y piano número 4 en La menor, Op. 23, (1801). Wolfgang Amadeus Mozart: Sonata para violín y piano número 23 en Re mayor, KV 306 (300 L), (1778).

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Dedicarse a interpretar música antigua con instrumentos de época es una odisea. En muchos casos, la manera de darse a conocer es especializarse en repertorios poco frecuentados, pero naturalmente esa vía tiene limitaciones y la alternativa, (cultivar un repertorio convencional con instrumentos históricos), no siempre es fácil, sobre todo si se aspira a contar con el instrumental preciso y exacto.

La violinista Marta Ramírez y el pianista Eloy Orzáiz llevan años dedicados a interpretar música del siglo XVIII con instrumentos de época. Han logrado clasificarse para poder participar en el Concurso Beethoven in seiner Zeit, originalmente programado para conmemorar el aniversario beethoveniano de 2020. La competición tiene lugar finalmente este año, pero no se celebra presencialmente. Los intérpretes deben grabar el repertorio del concurso utilizando instrumentos de la época de Beethoven o copias realizadas con fidelidad histórica. Ha debido de resultar muy difícil conseguir reunir dos réplicas de pianos vieneses de transición entre los siglos XVIII y XIX, pero el dúo lo ha conseguido y en una serie de tres conciertos, va a ir presentando al público el repertorio correspondiente, entre otras obras.

En el primero de estos conciertos se ha utilizado el piano del Casino Principal de Pamplona, un instrumento que no es contemporáneo de Beethoven, pero cuyo sonido sí mantiene cierta sequedad propia de los instrumentos históricos. El repertorio incluía dos obras de un juvenil Beethoven: una serie de variaciones sobre una conocida melodía de Mozart y una sonata algo más tardía, contemporánea de la Primera Sinfonía. Ambas obras se veían flanqueadas por una sonata de Carl Philipe Emanuel Bach, de claras resonancias dramáticas en el movimiento central, y una animada sonata de Mozart, ya en su última época. Así pues, hablamos de un repertorio en el que siempre se ha tendido a buscar una elegancia natural y un sentido del equilibrio, tal como piden los libros de texto.

No es ésta la visión que ofrecen Marta Ramírez y Eloy Orzáiz. Sus versiones son interpretaciones de tempi más bien mesurados y bien cuidados, pero lo que más les interesa es la articulación. Su discurso es coherente y claro y, sobre todo, se buscan los contrastes entre los temas y que todas las ideas musicales se escuchen con claridad. Eloy Orzáiz, más comedido con el pedal que otras veces, se erige como líder buscando una sonoridad rocosa y guiando las lecturas con fantasía y atención particular a todos los detalles. No le asustan las dificultades técnicas, como bien se demostró en las variaciones beethovenianas, complejas para el pianista. Marta Ramírez tiene un papel relativamente menor en buena parte de estas obras, que en su momento estaban concebidas para ser interpretadas para piano con acompañamiento (opcional) de violín. A lo largo de toda la sesión se mostró muy segura, ahorrativa con el vibrato, (algo propio de la interpretación historicista), y haciéndose oír cuando debía asumir mayor protagonismo. Hubo momentos especialmente logrados, sobre todo el movimiento lento de la sonata de Carl Philipe Emanuel Bach y toda la Sonata para violín y piano número 4 de Beethoven, que sonó con una contundencia poco habitual.

En conjunto, fue un concierto muy logrado, con obras realmente fundamentales en la literatura para violín y piano, que se escucharon con aire nuevo, con un carácter y una determinación que nos demuestran el verdadero alcance de las novedades ofrecidas por Beethoven incluso en sus primeros años.

Autor entrada: xabier armendariz

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