«MAHLER NEOCLÁSICO» CON LA ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA EN BALUARTE

CLÁSICA Xabier Armendáriz

“Mahler neoclásico”

Jueves, 29 de Febrero de 2024. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Camilla Tilling, soprano. Orquesta Sinfónica de Navarra. Perry So, director. Josep Vicent Egea: Cambio climático, (2023, obra encargo de Fundación Baluarte, estreno absoluto). Gustav Mahler: Sinfonía número 4, (1900). Concierto inscrito en el ciclo de abono de la Orquesta Sinfónica de Navarra 2023-2024.

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Las notas al programa del concierto que nos ocupa, firmadas por Mar García, explican que la Cuarta Sinfonía de Gustav Mahler es, en conjunto, la más clasicista de las obras sinfónicas del compositor bohemio. Lo es, esencialmente, porque en ella Mahler utiliza una orquesta moderada en comparación con la que necesita el resto de sus sinfonías, (aunque haya que ampliar para ofrecerla la plantilla de la Sinfónica de Navarra), y también porque su duración se acerca a dimensiones relativamente manejables. De hecho, la Cuarta Sinfonía es seguramente la obra que más a menudo afrontan los directores no especializados en el universo mahleriano y también la sinfonía del compositor más accesible para los públicos no iniciados.

Sin embargo, en lo formal, la Cuarta no es, ni mucho menos, la sinfonía más clásica que Mahler llegó a componer. La Sexta Sinfonía respeta de manera mucho más fiel los tipos formales tradicionales del sinfonismo clásico y romántico. Además, en esta Cuarta siguen vigentes los planteamientos habituales del compositor, que creía de veras que cada sinfonía debía construir un cosmos en sí mismo. En este caso, las resonancias naturales aparecen en el primer movimiento, con fuertes contrastes entre los pasajes más bucólicos y los más agrestes. El Scherzo es una danza de la muerte, alimentada por la personificación del Diablo con ese violín que utiliza una afinación diferente de la habitual. Y tras el movimiento lento, con forma perfectamente clásica pero temas de perfil muy marcado, llega la canción del cuarto movimiento, el rasgo más vanguardista de esta obra, con “Das himmlische Leben”, cara B de otra importante canción del compositor titulada “Das irdische Leben” con texto proveniente de la misma fuente, la colección El muchacho de la trompa mágica, un compendio de textos de la lírica popular alemana realizado por Achim von Arnim y Clemens Brentano. Si en la canción independiente se narra la historia de un niño que muere de hambre, al final de esta sinfonía se describe un paraíso un tanto ingenuo, cargado de alimentos.

El concierto que nos ocupa se cerraba precisamente con esta Cuarta Sinfonía de Mahler, que Perry So abordó desde un punto de vista puramente neoclásico. Lo comprobamos desde el mismo comienzo del primer movimiento, tomado sin concesiones a la retórica y con oscilaciones de tempo muy poco marcadas. Fue la constante de toda la interpretación; So se ocupó de que la Orquesta Sinfónica de Navarra ofreciera un óptimo “sonido Mahler” y acentuó bien los perfiles de cada momento. Fue, por ejemplo, muy ilustrativo cómo sonó la última aparición, más fragmentada, del tema principal del Scherzo. Pero el movimiento lento resultó fluido, como el de una sinfonía de Mozart, sin el poso que la música de Mahler puede ofrecer. En la canción, Camilla Tilling mostró una voz algo justa para lo que se necesita, pero realmente es muy difícil que una voz más poderosa haga justicia a la inocencia y el candor que se exige.

Antes, se había presentado Cambio climático, nueva obra de Josep Vicent Egea compuesta por encargo de Fundación Baluarte, que es una reflexión en torno a este fenómeno tan preocupante. Es una obra de dimensiones relativamente amplias, donde el autor alicantino muestra sus habituales influencias stravinskianas, (reminiscencias de La consagración de la primavera), pero no renuncia a su vena más lírica y ofrece algunas sonoridades orquestales de poderoso impacto, incluyendo una imitación muy interesante del sonido del mar. Y lo mejor de todo es que, al contrario de lo que ocurre tantas veces, no se pierde el interés en ningún momento. Perry So y la Orquesta Sinfónica de Navarra interpretaron la obra con total dedicación.

En conjunto, fue una interesante velada, donde escuchamos a una Orquesta Sinfónica de Navarra bastante ampliada descubriéndonos una nueva obra de verdadero interés y ofreciéndonos la sinfonía más neoclásica de Mahler, o eso se dice.

Autor entrada: xabier armendariz

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