Música Xabier Armendáriz
“La revelación”
Jueves, 8 de mayo de 2025. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Camille Thomas, violonchelo. Orquesta Sinfónica de Navarra. Debora Waldman, directora. Ludwig van Beethoven: Obertura Coriolano, Op. 62, (1807). Edward Elgar: Concierto para violonchelo y orquesta en Mi menor, Op. 85, (1919). Charlotte Sohy: Sinfonía en Do sostenido menor, Op. 10, (Gran Guerra). Concierto inscrito en la temporada de abono 2024-2025 de la Orquesta Sinfónica de Navarra.
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La sinfonía de la compositora francesa Charlotte Sohy (1887-1955)ha resultado ser, en conjunto, la principal revelación de la temporada de la Orquesta Sinfónica de Navarra. Hablamos de una obra de extensión relativamente moderada, dividida en tres movimientos, que al parecer retrata la manera en que la compositora vivió los principales sucesos de la Primera Guerra Mundial. De hecho, la composición está dedicada a Albéric Magnard (1865-1914), compositor de estilo postwagneriano fallecido en combate al inicio del conflicto. Pero más allá de estas connotaciones extramusicales de las que la partitura en sí nada más aclara, estamos ante una sinfonía evidentemente influida por los preceptos de César Franck y de una tonalidad más bien oscura, sobre todo en los dos movimientos extremos. El segmento central, que cumple la función de Scherzo pero no tiene la forma correspondiente, muestra de manera más evidente las influencias del Borodin de El príncipe Igor, con su característicos giros orientalistas. Por último, el movimiento final retoma el carácter desolado del comienzo e incluso el tema principal del primer movimiento sirve para rematar la sinfonía, cerrando así una forma cíclica que en 1917 ya no era de uso frecuente, salvo en autores de tendencias conservadoras como Sohy o el propio Edward Elgar, también presente en esta sesión. La citada sinfonía de Charlotte Sohy llenaba la segunda parte del concierto que nos ocupa y, aunque no estaba originalmente previsto, fue la descubridora de la obra, la directora francesa Debora Waldman, la encargada de defenderla en Baluarte. En efecto, escuchamos una interpretación muy bien pensada de la obra, fruto de un profundo conocimiento de la partitura y de una verdadera inmersión en el particular estilo defendido por su autora. Waldman consiguió que la Orquesta Sinfónica de Navarra rindiera a su máximo nivel y logró introducir plenamente al público en el ambiente que la obra requiere, como pudo comprobarse en el tenso y largo silencio posterior.
La obra principal de la primera parte era el Concierto para violonchelo y orquesta de Edward Elgar, una obra casi estrictamente contemporánea de la sinfonía de Sohy y que asimismo se ha percibido como una suerte de lamento generacional por parte del compositor británico. Debora Waldman ofreció una interpretación igualmente ejemplar de la obra, enfatizando su unidad y midiendo muy bien las relaciones de tempo y las pausas entre los movimientos, pero la protagonista fue en esta ocasión Camille Thomas. La violonchelista francesa supo encontrar un punto medio muy adecuado entre la desgarradora interpretación de Jacqueline du Pré, (la divulgadora más importante del concierto), y las interpretaciones más clasicistas de Paul Tortelier. Su amplitud de fraseo, siempre musical y comprometido, nunca llevó a ningún exceso, ni tampoco a una excesiva demostración de virtuosismo en los movimientos pares de la composición. Por último, sin anunciarlo, Thomas ofreció como propina la versión para violonchelo solo de El canto de los pájaros, la célebre canción tradicional catalana popularizada por Pablo Casals.
El concierto se había abierto con una interpretación “de calentamiento” de la Obertura Coriolano de Beethoven, (otra obra escrita en tiempos de guerra), donde la Orquesta Sinfónica de Navarra tardó en conseguir la unanimidad y la precisión en los ataques que habría sido necesario para que funcionara el concepto de la obra planteado por Debora Waldman. Con todo, fue un concierto de interés indudable, marcado sobre todo por el descubrimiento de una sinfonía que, esperamos, viene para instalarse en el repertorio orquestal.


