LA OSN “FRASEAR A PLACER” EN BALUARTE

Nº 37 de 2020

“Frasear a placer

Sábado, 21 de Noviembre de 2020. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Dmitro Choni, piano. Orquesta Sinfónica de Navarra. Jose Miguel Pérez Sierra, director. Fryderyk Chopin: Concierto para piano y orquesta número 1 en Mi menor, Op. 11, (1830). Sergei Rachmaninov: Sinfonía número 2 en Mi menor, Op. 27, (1907). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Navarra 2020-2021, celebrado sin presencia de público en la sala y emitido en diferido por Navarra TV2.

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Fryderyk Chopin y Sergei Rachmaninov son dos compositores que comparten características importantes. Aunque sus técnicas pianísticas eran muy diferentes, ambos autores pasan por ser exponentes de un estilo de composición netamente lírico, caracterizado por frases muy extensas. En el caso de Chopin, su modelo evidente eran los arcos melódicos de las arias de ópera de Vincenzo Bellini; en el de Sergei Rachmaninov, la inspiración pudo ser el propio Chopin, aunque el estilo de las melodías del ruso es más melancólico aún y algo “decadente”; de hecho, en eso radica su principal encanto.

Por eso, parecía especialmente adecuado encomendar un programa como éste a un director como Jose Miguel Pérez Sierra, un músico que ha dedicado muchas horas a la ópera italiana y dentro de ella a los autores que, como Bellini, requieren esa vena lírica que citábamos. También queríamos escuchar a Dmitro Choni, el ganador más reciente del Concurso Internacional de Piano de Santander; si el pianista ucraniano ganó el certamen deslumbrando a todos con su mecanismo en el Tercer concierto para piano de Prokofiev, en esta ocasión tendría que demostrar mayor madurez y musicalidad.

En efecto, se iniciaba el programa con el Concierto para piano número 1 de Chopin, una obra que el autor polaco escribió a su propia medida para promocionarse en su futuro viaje de Varsovia a París, un trayecto del que nunca regresó. Se trata de una obra con protagonismo constante para el piano, que alterna dramatismo, melodías cantábiles y una cierta vena folklórica en la cracoviana del tercer movimiento. Como la orquestación no parece espectacular, se ha criticado mucho la escritura del acompañamiento, pero Pérez Sierra destacó en las declaraciones previas del concierto que esta escritura orquestal es plenamente funcional; además, Chopin no destacaba al tocar el piano por su potencia. Pérez Sierra aplicó su doctrina en una lectura muy sostenida  de la obra, donde permitió a los vientos y a Choni frasear a placer. A su vez, Dmitro Choni demostró tener tomada la medida al concierto, sin temer a alargar el tempo cuando era preciso ni desfallecer en los fraseos más amplios. Fue una lástima que las condiciones del concierto impidieran propinas del solista.

La Segunda Sinfonía de Sergei Rachmaninov es una de las sinfonías más importantes de la primera mitad del siglo XX, como recordaba Pérez Sierra en las declaraciones previas al concierto, y sin embargo fue habitual durante años escucharla en versiones muy recortadas. Pérez Sierra no sólo la ofreció completa, sino que incluso respetó la repetición de la exposición del primer movimiento, un segmento muy amplio de música. El director español subrayó la espectacularidad de la escritura orquestal sin caer en excesos y fraseó las melodías al máximo en los movimientos impares, recreándose en cada inflexión de la frase sin permitir que decayera el pulso. Incluso Pérez Sierra consiguió evitar que el final de la sinfonía, realmente grandioso, resultara excesivamente ruidoso, aunque la compresión dinámica de la toma de sonido habitual en las retransmisiones televisivas de conciertos seguramente le ayudó en el empeño.

No es fácil acostumbrarse a esperar cinco minutos de publicidad entre los movimientos de un concierto o una sinfonía, pero a cambio las cámaras de Navarra TV nos han permitido disfrutar de un pianista prometedor y del saber hacer de un director de ópera, acostumbrado al lirismo de las grandes producciones italianas, que da buen resultado en algunas grandes obras sinfónicas.

Autor entrada: xabier armendariz

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