LA OSN CON SU MÚSICA DE CÁMARA ENTRA “CON BUEN PIE” EN CIVICAN

Con buen pie

Miércoles, 29 de octubre de 2019. Auditorio del Civican de Pamplona. Javier Inglés, clarinete. Nikola Takov y Malen Aranzábal, violines. Jose Ramón Rodríguez, viola. Carlos Frutuoso, violonchelo. José Castel: Trío para dos violines y bajo número 1 en Si bemol mayor, (publ. Ca. 1785)Trío para dos violines y bajo número 4 en Sol menor, (publ. Ca. 1785). Wolfgang Amadeus Mozart: Quinteto para clarinete y cuarteto de cuerda en La mayor, KV 581 (1789). Concierto inscrito en el Ciclo En Clave de #F. 2019-2020.

__________________________________

Es relativamente habitual entre las orquesta sinfónicas que, además de su temporada de abono, sus músicos realicen conciertos de cámara, ya sea en solitario o, en ocasiones, contando con algunos de los propios solistas que tocan con el conjunto en su temporada ordinaria.

Sin irnos muy lejos, la Orquesta Sinfónica de Euskadi celebra las Matinés de Miramón en su sala de ensayos, un ciclo en el que tocan músicos de la propia orquesta y algunos de sus solistas y que se ha constituido desde hace años en una temporada propia, con abono incluido.

Hasta ahora, la Orquesta Sinfónica de Navarra no había ofrecido ningún ciclo de estas características, —aunque ocasionalmente sí se habían dado conciertos puntuales—, y es muy estimulante comprobar que lo ha hecho de forma sistemática, aprovechando el Auditorio de Civican y como actividad inscrita en el convenio con la Fundación Caja Navarra.

Todas las iniciativas que contribuyan a favorecer la difusión de la música de cámara deben ser bienvenidas, y ha sido muy alentador observar el aspecto del Auditorio de Civican, lleno en más de tres cuartas partes de su aforo.

En esta ocasión, la sesión estaba protagonizada por músicos de la sección de cuerdas de la Sinfónica de Navarra, con una importante excepción. El concierto se abría con dos tríos para dos violines y bajo del compositor tudelano José Castel (1737-1807), autor que fue maestro de capilla en la catedral de su ciudad natal, pero que antes había sido un importante compositor de tonadillas. Estas composiciones no eran del todo nuevas para el público pamplonés, que pudo escucharlas en su día en el Archivo General de Navarra durante la presentación pública del libro Navarra. Música de María Gembero, publicado por el Gobierno de Navarra.

Como bien se pudo comprobar entonces, estos tríos son composiciones de traza intermedia entre Haydn y Boccherini, muy francas en sus melodías y llenas de contrastes, a veces lindando con cierto sentido mozartiano y con una estructura formal cercana ya al Clasicismo vienés. Sí se percibe una mayor ligereza en los movimientos lentos, por comparación más bien escuetos, y un sentido particularmente galante en los minuetos.

Las obras se escuchan con agrado e interpretadas con esta calidad, parece difícil de entender por qué estas obras no se han interpretado con más frecuencia. Se cerraba la sesión con el Quinteto con clarinete de Mozart, una de sus obras tardías compuestas para el gran virtuoso Anton Stadler. A los instrumentistas de cuerda de la OSN se sumó Javier Inglés, músico también de la formación navarra, y juntos realizaron una versión muy conseguida de la obra, plena de lirismo y musicalidad.

Quizá lo más logrado fue el Andante, que a nuestro juicio supera en belleza, dentro del mismo espíritu, al del célebre concierto para el mismo instrumento que Mozart compondría dos años después. Más allá de alguna falta de coordinación puntual en el tercer movimiento, fue una interpretación muy asentada de una partitura que, como todo Mozart, tiene más dificultad de lo que podría parecer a primera vista.

En conjunto, fue un arranque muy logrado de un ciclo que, esperamos, termine por asentarse en las programaciones pamplonesas. A juzgar por la respuesta del público presente en la sala, la iniciativa ha empezado con muy buen pie.

Autor entrada: xabier armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *