LA ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA INTERPRETA EL “MESIAS DE AYER Y HOY” EN BALUARTE.

“Mesías de ayer y hoy”

Viernes, 20 de diciembre de 2019. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. El Mesías: Oratorio bíblico en tres actos con libreto recopilado por Charles Jennens y música de Georges Friedrich Händel, estrenado en el Fishamble Street Hall de Dublín el 13 de Abril de 1742. Jone Martínez, soprano. Federica Carnevale, mezzosoprano. Diego Blázquez, tenor. Víctor Cruz, bajo. Coro Ars Nova de Barcelona. Mirella Barrera, directora del coro. Agrupación Coral Tafallesa. Alicia Osés, directora del coro. Coral Camino de Santiago de Ayegui. Jose María Chasco, director del coro. Coral Erreniega de la Cendea de Cizur. Yaritza Farah, directora del coro. Coral Orreaga de Garralda. Javier Iriarte, director del coro. Coral Polifónica de la Escuela de Música de Peralta. David Echeverría, director del coro. Coro de Cámara Aizaga de Pamplona. Javier Echarri, director del coro. Orquesta Sinfónica de Navarra. Carlos Mena, director. Concierto participativo organizado por la Fundación Caja Navarra y la Fundación Baluarte.

_________________________________

Pocas obras han conocido tantas reinterpretaciones como El Mesías de Händel. El compositor sajón lo presentó en 1742 en Dublín como parte de las celebraciones de la Pascua, pero se ha convertido en un clásico de la Navidad. Ya desde finales del siglo XVIII comenzaron a proliferar las recomposiciones para grandes orquestas y coros. Wolfgang Amadeus Mozart realizó el arreglo más famoso en 1789 a instancias del barón van Zwieten, incorporando las novedades de la orquesta de su propia época, como clarinetes, trompas, etc., y usando una traducción del texto al alemán. Quienes todavía posean los registros de Sir Thomas Beecham y Sir Malcolm Sargent recordarán sus sonoridades infladas, sus metales añadidos y su aire postelgariano. La “revolución historicista” depuró dichos excesos y nos devolvió un Händel menos reverente, más profundamente dramático y comprometido con el sentido del texto. Todas estas concepciones y aún algunas otras más, (esa fabulación de la gestación del Mesías en los Momentos estelares de la Humanidad de Stefan Zweig), forman parte de la Historia interpretativa de El Mesías de Händel, aunque algunos pretendan relativizarlas.

Los Mesías participativos como el que nos ocupa suponen otra vuelta de tuerca más a la hora de interpretar esta obra. Estos conciertos celebran especialmente el hecho de “hacer música juntos”; las partes corales resultan emocionantes, aún más si se tiene oportunidad de escucharlas estando rodeado de coralistas. Estas iniciativas surgieron ya hace años en el entorno londinense y la Fundación Caja Navarra ha ofrecido esta obra en formato participativo por cuarta vez en Pamplona, con resultados artísticos muy interesantes en una versión musicalmente muy completa, con dos breves cortes en la segunda parte y otro coro eliminado cerca del final.

Uno de los grandes puntales del evento fue la dirección de Carlos Mena. El gran contratenor afirmaba en Diario de Navarra que su idea era potenciar el efecto expresivo del texto. Se nota; El Mesías está lleno de figuralismos y representaciones musicales del texto y Mena supo potenciarlos todos con el máximo rigor. Su interpretación fue eminentemente dramática, más bien poco solemne (el Amén final podía haber tenido más grandeza), pero de una considerable elocuencia. Además, supo manejar muy bien el inmenso contingente coral del que disponía, logrando efectos expresivos muy destacables en momentos como el final del Aleluya.

El equipo de solistas fue irregular. Jone Martínez volvió a destacarse como una gran cantante, solventando cómodamente su parte; su “Rejoyce”, ornamentado espectacularmente, despertó aplausos espontáneos muy merecidos. Federica Carnevale fraseó con intención y dotó de dramatismo a su parte, pero no nos hizo olvidar la intervención del propio Carlos Mena en Estella con la misma obra. Tanto Diego Blázquez como Víctor Cruz mostraron intención en el decir; este último se vio muy beneficiado por el corte que Carlos Mena introdujo en el aria Why do the nations, derivado de la variante de la partitura que el director decidió adoptar.

El Coro Barcelona Ars Nova realizó una labor muy completa, aunque la exigencia de Mena en algunos coros les llevó a puntuales problemas de articulación. El sonido de los siete coros en su conjunto en los momentos más solemnes fue realmente impactante; como siempre en estos casos, el resultado fue una gran celebración de la música, una reactualización de una obra que nos atrapa ahora al menos tanto como cuando fue presentada por primera vez en 1742.

Autor entrada: xabier armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *