LA ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA A «EXPLORAR REPERTORIOS» EN BALUARTE

MÚSICA Xabier Armendáriz

«Explorar repertorios»

Jueves, 7 de abril de 2022. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Andrei Baranov, violín. Orquesta Sinfónica de Navarra. Michal Nesterowicz, director. Jean Sibelius: Concierto para violín y orquesta en Re menor, Op. 47, (1905). Wojciech Kilar: Orava, (1986). Zoltan Kodály: Tarde de verano, (1906). György Ligeti: Concierto al estilo rumano, (1951). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Navarra 2021-2022.

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Una de las principales tareas de una orquesta sinfónica es descubrir repertorio nuevo a su público. No hablamos de desatender a los compositores consagrados, pero sí de conseguir que los asistentes a los conciertos también descubran compositores relevantes. La música más reciente debe ser uno de los principales apartados a investigar. Es la mejor forma de demostrar que la música clásica es un fenómeno en constante renovación. El director de esta sesión, ofrecida por la Orquesta Sinfónica de Navarra, tiene bien claros todos estos conceptos.

La primera parte fue protagonizada por una obra bien conocida: el Concierto para violín y orquesta de Sibelius, una de las composiciones concertantes más comprometidas para el solista escritas para dicho instrumento. El propio Sibelius había sido violinista profesional y, aunque la versión revisada del concierto que habitualmente se escucha simplifica numerosas cuestiones, hace falta para su realización a un violinista de verdadero fuste. El ruso Andrei Baranov sin duda lo es. Desde el principio mostró un sonido poderoso y técnica realmente sólida, además de sobradas capacidades para frasear las largas melodías que pueblan esta composición. Su mejor momento fue el movimiento central, donde pudo desplegar la nobleza y amplitud de los graves de su instrumento. Michal Nesterowicz, director bien conocido en Pamplona desde hace años, demostró nuevamente su capacidad acompañando el concierto de manera óptima, creando ese paisaje orquestal rocoso que la obra necesita. De propina, Baranov ofreció una muy sentida interpretación de la Zarabanda de la Partita BWV 1004 de Bach, que dedicó a las víctimas de la guerra de Ucrania.

Fue en la segunda parte donde Michal Nesterowicz ofreció tres relativas rarezas. Orava de Wojciech Killar se basa en las danzas populares que realizan los campesinos que viven en la ribera del río que da nombre a la obra, y muestra un estilo minimalista y, hasta cierto punto, intencionadamente mecánico. La sección de cuerdas siempre ha sido la más completa como conjunto de la Sinfónica de Navarra y mantuvo un buen nivel; no fue fácil mantener el pulso constante de manera exacta en la primera sección, pero es verdad que por momentos esa tarea es ciertamente compleja. Es también interesante Tarde de verano de Zoltan Kodály, una obra de juventud que entronca con una tradición plenamente romántica y que muestra una escritura altamente evocadora donde trompas y corno inglés tienen momentos destacados.

Sin embargo, nosotros nos quedamos con el Concierto al estilo rumano de György Ligeti, seguramente el autor de la generación post-Segunda Guerra Mundial cuya música mejor ha sobrevivido. Aquí no encontramos, naturalmente, al Ligeti más innovador y conocido, (las principales obras del húngaro llegarían una década más tarde), sino una composición altamente deudora de su maestro Kodály que explora de manera muy inteligente el folclore rumano, utilizando la orquesta con gran variedad cromática y con efectos altamente imaginativos, como las trompas naturales separadas del escenario. Michal Nesterowicz ofreció una magnífica interpretación, apoyado en una orquesta en plena forma.

De propina, Michal Nesterowicz presentó una nueva obra del compositor ucraniano Miroslav Skorik, dedicada a las víctimas de la guerra de Ucrania. Hablamos de una composición de presencia testimonial, pero fue emocionante escucharla. En conjunto, fue un concierto adecuado para explorar en repertorios inhabituales, función esencial de toda orquesta sinfónica. Por cierto, la reacción del público demuestra que estas novedades también son bienvenidas por los abonados de a pie.

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Autor entrada: xabier armendariz

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