La finta giardiniera Mozart 22/06/2013

En torno a Mozart

 

Sábado, 22 de Junio de 2013. Parque de la Ciudadela en Pamplona. La finta giardiniera: Ópera bufa en tres actos con libreto de Giuseppe Petrosellini y música de Wolfgang Amadeus Mozart, estrenada en el Salvatortheater de Múnich el 13de Enero de 1775. Dorota Grzeskowiak (Sandrina), Miren Urbieta (Arminda), Mario Cerdá (Belfiore), Iker Casares (Podestá), Abenahuara Graffigna (Serpetta), Ainhoa Franco (Ramiro), Gerardo Bullón (Nardo). Orquesta Sinfónica de Navarra. Pablo Ramos, dirección de escena. Raúl Arraiza, escenografía. Koldo taínta, iluminación. Edurne Ibáñez, vestuario. Amaia Mendo, maquillaje. Carlos Cuesta, director musical. Producción realizada por la Ópera de Cámara de Navarra.

 

Volvió por segundo año consecutivo la ópera a las murallas de la Ciudadela. Tras la experiencia entonces muy innovadora  de L’ocasione fa il ladro de Rossini, este año la velada se convirtió en un evento mucho más ambicioso. La ópera a representar, La finta giardiniera de Mozart, era de por sí más extensa que la obra rossiniana, pero además las actividades paralelas fueron este año más amplias, incluyendo en los días previos charlas y conciertos relacionados con Mozart de artistas muy variados, desde la ortodoxia absoluta ofrecida por la Coral de Cámara de Navarra, con obras infrecuentes para trío de clarinetes y voces, hasta la irreverente pero al mismo tiempo genial actuación del conjunto de jazz Just Friends, con sus particulares versiones de varias de las melodías más populares del compositor. Actuaciones que, además de poderse escuchar en los llamados “preludios de la velada” celebrados en los días previos, se repitieron en la tarde del sábado, antes del comienzo de la función.

La finta giardinieraes una obra característica de las óperas bufas mozartianas de primera hornada. Tal como se advertía en el folleto de presentación, aquí están buena parte de los tópicos teatrales propios del género, incluyendo personajes in travesti, equívocos y momentos de gran confusión. Pero en lo que respecta a la parte musical, el principal reto que ofrece una obra como La finta giardiniera es encontrar un equipo de cantantes homogéneo, que pueda defender a los diversos personajes con convicción y entrega, algo que fue logrado con creces.

Los tres grandes personajes femeninos estuvieron muy bien servidos. Dorota Grzeskowiak hizo una Sandrina de muy buen nivel, fraseando con finura en las arias, hasta donde se puede esperar en una representación al aire libre. La Arminda de Miren Urbieta fue asimismo muy lograda, muy especialmente en sus intercambios en el primer acto con el Podestá de Iker Casares. La Serpetta de Abenahuara Graffigna también resultó muy eficaz en los recitativos. Con todo, habría sido deseable un mayor contraste vocal entre estos tres personajes, para definir más claramente los caracteres individuales.

Igualmente la interpretación de los personajes masculinos resultó convincente, aunque quizá no tan perfecta desde el punto de vista vocal. El Ramiro de Ainhoa Franco funcionó bien a pesar de puntuales inseguridades en las agilidades, aunque tal vez con un poco más de rodaje se puede sacar más partido al personaje. Los dos tenores, Belfiore y el servidor Nardo, cantaron en general con buen gusto y calidad, aunque quizá este último se excedió en algún agudo. Por último, el hilarante Podestá de Iker Casares logró un gran triunfo, caracterizando a su personaje con el sentido del humor debido.

Una ópera como La finta giardiniera, de tanta frescura e inventiva melódica, se beneficia de tempi rápidos como los que propuso Carlos Cuesta. Su labor como acompañante fue eficaz y, en general, prefirió no buscar un enfoque especialmente original, a sabiendas de que una obra como ésta funciona sola si a un buen pulso dramático se añade un acompañamiento eficaz. Fue una decisión muy acertada

El tiempo durante la semana no había sido prometedor y seguramente  esta circunstancia, junto con la crisis, haya redundado en menor asistencia de público. Fue ciertamente una pena, porque quienes no estuvieron se perdieron una velada operística de muy buen nivel en torno a Mozart.

 

 

  

Autor entrada: Xabier Armendariz

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