Jenkins El hombre armado Coral San José 19/06/2015

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Viernes, 19 de Junio de 2015. Iglesia de San Juan Evangelista de Huarte. Erkuden Eceolaza y Michael Kasoma, voces. Coral San José de la Chantrea y Conjunto Instrumental. Carlos Etxeberría, director. Sir Karl Jenkins: El hombre armado, (Una misa por la paz), (1999). Concierto organizado por la Coral San José de la Chantrea.

 

A mediados del siglo XV, una melodía empezó a abrirse camino por Europa a toda velocidad. Se trataba de L’homme armé, una canción popular de contenido militar. La melodía provenía de la región francoflamenca, una zona geográfica musicalmente muy activa en aquel momento, y probablemente fue el ardor guerrero contra los turcos el principal acicate para que, de repente, esta canción de taberna pasara a ser objeto de fama universal. Casi todos los mejores compositores que trabajaron hasta finales del siglo XVI escribieron misas basadas en esta melodía. Los autores de origen francoflamenco fueron quienes más la usaron, pero incluso Giovanni Pierluigi da Palestrina, habitualmente poco amigo de usar materiales profanos para sus misas, contribuyó a engrosar una lista de en torno a 40 obras, entre las que se encuentran algunas de las más inspiradas misas renacentistas.

El hombre armado de Karl Jenkins no es, ciertamente, una misa más. La composición, bastante extensa, es un alegato contra la guerra en el que se mezclan los textos del Ordinario de la Misa con menor contenido confesional (Kyrie, Sanctus, Agnus Dei y Benedictus por este orden), con el anuncio de la oración propio de los musulmanes, textos de la tradición hinduista y poemas de autores ingleses. La melodía de L’homme armé aparece con sentido cíclico al comienzo y al final de la composición, y entre medio puede apreciarse una panoplia de estilos muy diversos, incluyendo momentos de escritura palestriniana (el Christe), cierta influencia de la música pop (el Agnus Dei) o melodías de inspiración romántica (el Benedictus, seguramente el momento más emocionante de la obra). La composición está soberbiamente escrita, el autor maneja muy bien los recursos dramáticos y el resultado se escucha con sumo placer, aunque lo ideal es ser consciente de las connotaciones de la obra para disfrutarla en todo su valor.

 Por todas estas razones, nos parecía que, antes o después, era importante que alguna agrupación programase esta obra para el público pamplonés, y ha sido la Coral San José de la Chantrea quien se ha encargado de ello, completando así su recorrido por la obra del autor galés. Con escasos medios y mucha ilusión, en el concierto que nos ocupa pudimos disfrutar de una interpretación cargada de oficio, en donde primó la sobriedad y la crudeza sobre los elementos más románticos de la obra. Se prestaba a ello la acústica de la iglesia, muy reverberante, que además hacía sobresalir en exceso las partes destinadas a los instrumentos de metal. Especialmente cuando éstos no sonaban, se pudo apreciar adecuadamente a un coro bien entrenado y que cantó con evidente convicción. Además, los dos solistas rindieron a muy buen nivel, destacando la intervención de Michael Kasoma en la sobrecogedora llamada a la oración.

En conjunto, fue un concierto en el que se escuchó una obra a la que hay que prestar especial atención, por su valor musical y por el mensaje de paz que encierra, que sobrepasó en parte a un sector del público. Desgraciadamente, la razón de ser de una obra como El hombre armado de Jenkins parece cada vez más actual.

Autor entrada: Xabier Armendariz

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