«KIÓMETRO CERO» EN LA SMAE CON CONDUCTUS ENSEMBLE Y OSN EN ESTELLA

Clásica Xabier Armendáriz

“Kilómetro cero”

Jueves, 10 de septiembre de 2026. Iglesia de San Miguel de Estella. Ariel Hernández (Evangelista), Jesús García (Jesús y arias de bajo). Ainhoa López de Munáin, soprano. Lucía Gómez, alto. Aitor Garitano, tenor. Conductus Ensemble. Andoni Sierra, director del coro. Orquesta Sinfónica de Navarra. Perry So, director. Johann Sebastian Bach: La Pasión según San Juan, BWV 245 (1724). Concierto inscrito en la Semana de Música Antigua de Estella 2026.

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En nuestro entorno más próximo, se ha vuelto inhabitual escuchar las Pasiones de Johann Sebastian Bach con instrumentos modernos. Por desgracia, parece que últimamente la interpretación de las grandes obras anteriores a 1750 han quedado casi como una exclusiva de los conjuntos especializados, una circunstancia que no tendría por qué darse.

Sin ir más lejos, en la propia Leipzig la Orquesta del Gewandhaus lleva casi dos siglos interpretando pasiones de Bach año tras año, e incluso los Kantores actuales de la Iglesia de Santo Tomás, sucesores tres siglos después del título que ocupó el propio Bach en la ciudad, programan cada domingo cantatas del compositor con la citada orquesta, que toca con instrumentos modernos.

Es siempre bienvenida la llegada de una obra como la Pasión según San Juan de Bach a la Semana de Música Antigua de Estella, un certamen generalmente poco dado a ofrecer este tipo de composiciones tan conocidas y programadas en otros contextos. De hecho, escuchar por una vez las pasiones bachianas fuera de su período natural de Semana Santa debe ser un recordatorio para poder apreciar estas obras específicamente por su valor musical, más allá de otras consideraciones.

La interpretación que comentamos es una versión “kilómetro cero”, con intérpretes muy cercanos geográficamente a nosotros, empezando por una agrupación como la Orquesta Sinfónica de Navarra, que pocas veces se asoma a la música de comienzos del XVIII. El participante más lejano por origen geográfico de nuestra tierra es su director, Perry So, pero el hongkonés lleva ya varios años como director del conjunto navarro, así que casi le podemos naturalizar.

Interpretativamente, Perry So ofreció una versión especialmente directa y sin concesiones, ya desde un coro inicial urgente y algo apresurado que dificultó la claridad de discurso en la acústica de la Iglesia de San Miguel de Estella. So planteó los recitativos con extraordinaria viveza, siempre atento a las figuraciones con las que Bach ilustra cada palabra del texto, y reservó lógicamente los momentos de mayor pausa para los corales.

Las arias se movieron en un terreno intermedio, como demostraron las dos cantadas por Lucía Gómez: demasiado apremiante la primera, bien pausada la siempre esperada Es ist vollbracht, como siempre una de las cimas de la interpretación. Fue especialmente interesante la gama de acompañamientos instrumentales que tuvieron los corales: con instrumentos doblando todas las voces, sólo con el bajo continuo o, en un caso muy concreto y revelador, sin instrumentación.

El objetivo general fue en todo momento maximizar contrastes y potenciar la teatralidad de la obra, como bien dijo Raquel Andueza en su presentación, más directa que la de su hermana la Pasión según San Mateo. En términos de interpretaciones actuales en disco, la versión se acercó bastante más a Raphael Pichon y su dramatismo radical que a la visión más tradicional de Jordi Savall.

El reparto funcionó mejor como conjunto que sumando las partes individuales. Todos los cantantes se manejaron bien en lo esencial, aunque casi todos ellos disponen de voces algo más reducidas de lo deseable para sus respectivas partes.

Destacó el eficaz Evangelista de Ariel Hernández, siempre pendiente de cada inflexión del texto, y el pluriempleado Jesús García, que dio adecuadamente la imagen desafiante del Jesús de esta pasión y además tuvo que hacerse cargo a última hora de las arias de bajo, cuya escritura le conviene menos porque le obliga a potenciar su registro grave, donde la voz no termina de fluir. El Conductus Ensemble ofreció coralmente una gran actuación, a pesar de las exigencias de Perry So, que les exprimió especialmente en los pasajes de las turbas.

En conjunto, la interpretación consiguió el éxito esperado y respondió plenamente a la expectación que se palpaba ya antes del concierto, aunque desde luego asombra cómo es posible que los espectadores no percibieran la necesidad de esperar algunos segundos más antes de empezar a aplaudir. Es el problema de naturalizar en exceso obras de esta entidad.

Autor entrada: xabier armendariz

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