Gorriti Miserere Sinfónica Navarra Orfeón Pamplonés 17/04/2014

Gorriti, 175 años después

 

Miércoles, 17 de Abril de 2014. Catedral de Santa María la Real de Pamplona. Nerea Castellot, soprano. Víctor Castillejo, tenor. Silvano Baztán, barítono. Orfeón Pamplonés. Orquesta Sinfónica de Navarra. Igor Ijurra, director. Felipe Gorriti: Andantino religioso para oboe y orquesta de cuerdas, (1882). Miserere número 7 en Mi bemol mayor para solistas, coro y orquesta, (Grande), (1892). Concierto en conmemoración del 175º aniversario del nacimiento de Felipe Gorriti, inscrito en el ciclo Música para un tiempo de oración organizado por el Ayuntamiento de Pamplona.

 

Un prestigioso director de banda, Rafael Pascual Villaplana, comentaba la gran injusticia que los españoles cometemos con los compositores de nuestro país. Según él, si Ruperto Chapí no hubiese nacido en Villena (provincia de Alicante) sino en Viena, la fama del autor de La Revoltosa habría alcanzado cotas mucho mayores. Es verdad que muchos músicos españoles del siglo XIX, especialmente aquellos que trabajaron para la Iglesia, sufrieron una relativa falta de medios y no pudieron desarrollar todo su potencial. Pero algunos de ellos escribieron música realmente importante, aunque luego sus nombres han pasado a alimentar la lista de compositores olvidados.

Uno de los más conspicuos representantes de esta lista es el compositor navarro Felipe Gorriti (1839-1896), maestro de capilla en Tafalla y Tolosa e ilustre organista de fama internacional. Como bien recuerda siempre Berta Moreno, su producción para el instrumento rey fue premiada incluso en París, donde trabajaban los principales compositores para órgano de la época, y su música religiosa muestra un estilo que empieza a apartarse de la producción de tinte italianizante que escribían Hilarión Eslava y otros autores, y de la que es también reflejo el Andantino religioso que abría el concierto.

El Miserere número 7, una más de las musicalizaciones del salmo 50 en la Biblia católica, es una obra a gran escala, en donde Gorriti utiliza los medios disponibles con gran sabiduría. La escritura orquestal recuerda a menudo la sonoridad del órgano, en lo que puede relacionarse con la escritura de las grandes misas de Anton Bruckner, un autor cuya obra Gorriti difícilmente pudo conocer. Hay influencia italiana y aires de siciliana en determinadas arias, que crean fuertes contrastes. Tal vez lo más impresionante de la obra sea el “Cor mundum”, una sección a capella que, nuevamente al estilo de los motetes de Bruckner, mezcla la tradición de la escritura polifónica del Renacimiento con la armonía propia del siglo XIX. Aproximadamente diez años después de que Gorriti escribiera esta obra, el papa Pío X escribirá en un motu proprio lo siguiente: “Una composición religiosa será más sagrada y litúrgica cuanto más se acerque en aire, inspiración y sabor a la melodía gregoriana” y a la polifonía clásica.

Hacer sonar una obra como ésta en la Catedral comportaba riesgos evidentes, debidos a la peculiar acústica de la iglesia. No obstante, Igor Ijurra usó la monumentalidad de la obra en su favor, tomando tiempos pausados para las secciones corales y relajando la tensión en las arias. Nerea Castellot y Silvano Baztán cumplieron con sus partes con solvencia, aunque la acústica de la catedral tendió a esconder sus voces en la textura orquestal. Víctor Castillejo afrontaba su parte, de gran complejidad, con una voz  insuficiente; obtuvo buenos resultados, a pesar de todo, en momentos puntuales. El Orfeón Pamplonés cantó con convencimiento y cuidado en el matiz, acompañado por una Orquesta Sinfónica de Navarra bien preparada. De propina, Agur Jesusen Ama de Gorriti, en la sempiterna versión de Aurelio Sagaseta.

En conjunto, fue un concierto que demostró la injusticia histórica que se ha cometido con Felipe Gorriti a lo largo de tantos años. Si en países como Alemania compositores de similar talla, como Rheinberger, suenan en todas las catedrales, ¿por qué nosotros no cuidamos tanto nuestro patrimonio musical? La celebración del 175º aniversario del nacimiento de Gorriti debería ser la mejor ocasión para continuar con la recuperación de su música.

 

 

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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