Festival NAK Sinfónica de Navarra 16/09/2016

Crecimiento conjunto

 

Viernes, 16 de Septiembre de 2016. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Sergio Eslava, saxofón alto. Manuel Gil, saxofón barítono. Javier Pérez, clarinete. Xabier Olazábal, acordeón. Aitor Urkiza, txistu. Tania Loza, piano. Orquesta Sinfónica de Navarra. Joseba Torre, director. Yolanda Campos: La fragilidad del sentido, (2016, estreno absoluto). Patxi Damián: Lola 04:45, (2016, estreno absoluto). David Cantalejo: Elegía del silencio, (2016, estreno absoluto). Urtzi Iraizoz: Euri, (2016, estreno absoluto). Ignacio Fernández Galindo: Se le vio caminando entre fusiles, (2016, estreno absoluto). Concierto inscrito en el Festival NAK 2016.

 

A lo largo de la Historia, muchos compositores se han beneficiado de la amistad y de los consejos de los intérpretes instrumentales. Esas colaboraciones han sido especialmente enriquecedoras para ambas partes: los intérpretes tenían oportunidad de investigar sobre las posibilidades de sus propios instrumentos y los compositores perfeccionaban su escritura y encontraban su propio lenguaje como autores.

Durante varios años, los miembros del CMC Garaikideak han perfeccionado un sistema de trabajo similar. Se han rodeado de una serie de intérpretes fieles que, voluntariamente, han explorado junto con ellos las capacidades de los instrumentos. A través de cuidadosos ensayos, han ido perfeccionando un repertorio cada vez más extenso. Los proyectos sucesivos de Garaikideak y la primera edición del Festival ayudaron a tomar experiencia, y en esta edición se ha podido comprobar una evolución en la calidad general de las obras. Además, la Orquesta Sinfónica de Navarra ha aceptado el reto y se ha mostrado especialmente motivada.

Siguiendo la senda de las conmemoraciones del octogésimo aniversario del estallido de la Guerra Civil Española, este concierto se configuraba como un homenaje a Federico García Lorca, poeta asesinado en los primeros días del conflicto. Se han estrenado cinco obras para instrumento solista y orquesta en las que ya se perciben claramente los discursos individuales de los cinco autores.

En esta ocasión, Yolanda Campos presentaba en La fragilidad del sentido una obra de atmósfera inquietante, que parte y llega al silencio con un par de clímax de gran potencia en la sección central. La obra explora las capacidades de ambos saxos, muy exigidos, y se acompaña de una escritura orquestal muy sencilla pero efectiva, en la línea del trabajo de exploración tímbrica habitual en la autora. Después de algunos trabajos con lenguajes más complejos en obras anteriores, Patxi Damián en Lola 04:45 mira hacia Stravinsky; arranca con una melodía aparentemente ingenua, que se ve inmediatamente respondida por motivos de extrema brutalidad, que ganan la partida en un final que rememora el de La consagración de la primavera. David Cantalejo, a quien siempre le ha interesado la música de contenido más rítmico, nos presenta en Elegía del silencio una obra para acordeón y orquesta de claro espíritu concertante, donde el solista muestra una vertiente pseudopercusiva en el acordeón difícilmente imaginable.

Urtzi Iraizoz encontró en la pasada edición la fórmula de su éxito, y sigue explorando desde entonces en una dirección muy concreta. En Euri, obra para txistu y orquesta, manipula la figura rítmica fundamental del zortziko, la descompone y crea una obra de claro contenido étnico; de paso, demuestra las posibilidades de la región grave del txistu. Por último, Se le vio caminando entre fusiles de Ignacio Fernández Galindo es seguramente la obra más completa que hemos escuchado del compositor, pues en ella ha sabido conjugar el espíritu objetivo y neoclásico de obras anteriores con una gran tensión sonora, intercalando con mucha inteligencia la cita literal del zorongo compilado por el propio García Lorca.

Tanto los solistas como el director, Joseba Torre, han realizado un trabajo extraordinario y han contagiado su entusiasmo a la orquesta. Por nuestra parte, queremos destacar especialmente a Tania Loza, que ha crecido mucho como intérprete. Su toque es  más variado y su rango de registros expresivos es mucho mayor.

En conjunto, fue una muestra muy clara de lo que puede conseguirse gracias a la alianza entre compositores e intérpretes dispuestos a trabajar juntos. El resultado es un proceso de crecimiento mutuo muy enriquecedor para ambas partes que esperamos tenga continuidad.

 

 

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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