Entrega Medalla Oro Federación Coros Navarra Jose Antonio Huarte 18/05/2013

Toda una vida

 

Sábado, 18 de Mayo de 2013. Iglesia de San Antonio de Pamplona. Nerea Castellot, soprano. Javier Arizmendi, tenor. Orfeón Pamplonés. Diana Hierro, piano. Igor Ijurra, director. Obras de Aurelio Sagaseta, Jose Antonio Huarte, Arvo Pärt, Igor Stravinsky, Lorenzo Ondarra, Francisco Madina, Gabriel Fauré, Lily Boulanger, Josu Elberdín, Jose Ignacio Prieto y Jon Oñatibía. Entrega de la Medalla de Oro de la Federación de Coros de Navarra a Jose Antonio Huarte.

 

Hay personas que  tienen una vocación y la   cultivan en toda su extensión. En el caso de la música, una disciplina que  requiere tanto esfuerzo, se hace especialmente necesario trabajar  durante muchos años para alcanzar el nivel más elevado posible.

Después de premiar el año pasado a Aurelio Sagaseta tras su quincuagésimo aniversario como kapelmeister de la catedral pamplonesa, la Federación de Coros de Navarra entregaba a Jose Antonio Huarte su Medalla de Oro. Desde luego, hablamos de una persona muy volcada con el mundo coral: veinte años director del Orfeón Pamplonés sin contar otros siete anteriormente como subdirector, director del Coro de la AGAO, del Coro de Voces Graves de Pamplona, etc. Ciertamente, una larga y activa trayectoria a favor de la música coral, que merecía este reconocimiento.

Para la ocasión, y después de los diversos actos protocolarios, emotivo discurso de Carlos Gorricho y algo más técnico por parte del homenajeado, se realizó un concierto en el que se reunió un programa adecuado, por la nómina de compositores presentes. Estaban, además de obras del propio Huarte, la mayor parte de sus referentes musicales: Aurelio Sagaseta representado por dos de sus obras más conocidas, el Stravinsky más “formal”, la influencia oriental de Pärt, Ondarra y su gusto por lo arcaizante, la música francesa, esa obra maestra que es el Pater Noster de Madina… Sólo faltaba Remacha. Pero de todo ello quizá lo más interesante, por poco escuchado, era la obra del propio Huarte como compositor, de estilo muy heterogéneo. Si el Ave Maria es una obra muy compleja y cargada de disonancias, Peregrinoak se hace eco del espíritu impresionista, al modo de los arreglos de Sagaseta o el recientemente desaparecido Aldave. Un programa, si no especialmente variado, sí ilustrativo del gusto del homenajeado.

El Orfeón Pamplonés realizó una labor muy digna. Después de utilizar las primeras obras como calentamiento, fueron entrando en materia y cantaron las últimas canciones populares a gran nivel, con dos solistas vocales en muy buena forma. Diana Hierro realizó un gran trabajo en los acompañamientos pianísticos, con su sutilísimo manejo del color. Igor Ijurra ofreció algunas interpretaciones realmente grandes, como el Pater Noster de Madina o  el de Stravinsky. No obstante, obras como el Aunitz urtez de Oñatibía o las de acompañamiento pianístico habrían funcionado mejor en otro tipo de espacio con ecos no tan marcados, algo que nos habría permitido disfrutar de más detalles.

Como propina, se escuchó el Agur Jaurnak, arreglo de Jose Antonio Huarte, que lo dirigió personalmente. Su interpretación de la melodía no hace tanto hincapié en la armonía, al modo del arreglo de Aldave, sino en el contraste entre registros graves y agudos, buscando un acercamiento colorista a la escritura coral. Además, un grupo de coralistas veteranos prepararon dos obras por sorpresa y especialmente para la ocasión, para gran emoción del homenajeado.

En conjunto, fue una gran velada y un homenaje necesario a una persona que dedicó toda su vida al mundo coral. La Federación de Coros de Navarra, que tanto trabaja a lo largo de todo el año por esa misma causa, volvió a dar en la diana.

 

 

 

 

  

Autor entrada: Xabier Armendariz

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