EN LOS ENCUENTROS 72-22 «LA MÚSICA SE IMPONE» EN BALUARTE CON LA CORAL DE CÁMARA PAMPLONA

CLÁSICA Xabier Armendáriz

«La música se impone»

Martes, 18 de octubre de 2022. Sala de Cámara y Vestíbulo del Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Anne Waldman, voz. Agrupación Coral de Cámara de Pamplona. David Gálvez, director. Recital de poemas de Anne Waldman y concierto con obras de György Kurtag, Steve Reich, György Ligeti y John Cage. Concierto inscrito en los Encuentros de Pamplona 72-22.

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Llegamos al final de los Encuentros 72-22, evento con el que el Gobierno de Navarra conmemoraba aquel mítico certamen que, hace cincuenta años, reunió en Pamplona a buena parte de los representantes de la vanguardia artística del momento. La actividad de clausura ofrecía un espectáculo doble: primero un recital poético de Anne Waldman en la Sala de Cámara de Baluarte, después un breve concierto con obras fundamentales del siglo XX por la Coral de Cámara de Pamplona en el vestíbulo. Con todo, la combinación no alcanzó la armonía que se pretendía.

La aproximación a la poesía de Anne Waldman es ciertamente sui generis. Hablamos de una personalidad multifacética, que al mismo tiempo se considera poeta, música y activista. Los poemas de esta autora tratan asuntos sociales de calado: la discriminación de colectivos marginados, el cambio climático, la atención en preservar las libertades conquistadas tras tantos años de lucha, etc.

Sin embargo, lo más llamativo de los poemas de Anne Waldman es su forma. Sus versos están aparentemente desprovistos de una métrica concreta y están cargados de aliteraciones y repeticiones, que pretenden enfatizar una cierta musicalidad. La propia autora no recita su poesía de forma convencional; más bien parece cantarla, con un ritmo cambiante y una entonación enfática.

En ocasiones, el ritmo que adopta es mecánico y complica incluso el entendimiento de los textos; otras veces, se detiene puntualmente y traza breves silencios. Por otra parte, su universo poético es muy difícilmente trasladable a otras lenguas, porque las repeticiones y aliteraciones, que en la versión inglesa original tienen sentido, pierden buena parte de su eficacia cuando se vierten a la lengua española, como bien demostraron los fragmentos de las traducciones que fueron recitados a dúo o en alternancia con el original.

En definitiva, el recital fue acogido con educación por un público que, estuviera de acuerdo o no con el resultado final, sí se esforzó por comprender de verdad la poética de Anne Waldman.

Más impacto produjo el breve postludio musical ofrecido en el vestíbulo de Baluarte. La Coral de Cámara de Pamplona ofreció dos miniaturas de György Kurtag y György Ligeti, tan aforísticas como cargadas de contenido. Especialmente el díptico de György Ligeti, con su contraste entre noche y mañana, fue muy bien perfilado por un coro adecuadamente trabajado.

Más esforzada fue la interpretación de Clapping music de Steve Reich, una obra que, como su nombre indica, consta de ritmos repetidos una y otra vez, realizados a base de palmadas por un conjunto de intérpretes divididos en grupos que empiezan sus patrones en momentos diferentes. Domar toda esta sucesión de ritmos cruzados y superpuestos es complejo y, aunque en más de una ocasión pareció perderse el hilo, se recomponía el orden en poco tiempo.

Finalmente, la supuestamente silenciosa 04:33 de John Cage resultó más interesante que en la inauguración de los Encuentros: primero, porque al hacerse la obra en el vestíbulo algunas personas del público tomaron una actitud más relajada e incluso algunos comentaban disimuladamente al oído de espectadores vecinos; segundo, porque a la vez se estaba ensayando en la Sala Principal San Franco de Sena de Emilio Arrieta, y algo del sonido de la sala se llegaba a percibir desde fuera…

En conjunto, fue un evento algo irregular en su concepción, pero donde la música dio la última palabra imponiéndose como un arte capaz de maximizar las emociones en el menor tiempo.

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Autor entrada: xabier armendariz

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