«EL RETO FINAL» DEL FESTIVAL CLÁSICA PLUS 2021 EN BALUARTE-CÁMARA

CLÁSICA Xabier Armendáriz

El reto final

Domingo, 1 de Agosto de 2021. Sala de Cámara del Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Lina Tur Bonet y Ana María Valderrama, violines. Isabel Villanueva, viola. Fermín Villanueva y Astrig Siranossian, violonchelos. Franz Schubert: Quinteto para dos violines, viola y dos violonchelos en Do mayor, D. 956, Op. Póst 163, (1828). Concierto inscrito en el Festival Clásica Plus 2021.
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Llegamos al concierto final del Festival Clásica Plus y a la última actuación de los “músicos residentes” de esta edición, todos ellos convocados por la organizadora del certamen Isabel Villanueva. Esta clausura era el concierto más esperado de la serie, especialmente para sus intérpretes, tal como varios de ellos declararon independientemente en los días previos en entrevistas a Diario de Navarra. En este último concierto, se anunciaba el célebre Quinteto de cuerdas de Franz Schubert, última obra compuesta por el compositor austríaco y una de las grandes cimas de su producción. Hablamos de una obra del máximo alcance, que se acerca a la hora de duración y que supone un reto técnico de grandes dimensiones para sus intérpretes, tanto desde el punto de vista individual como colectivo. Esta composición de Schubert no es la primera escrita para esta formación, (Luigi Boccherini ya había escrito quintetos de cuerda con dos violonchelos), pero sí era la más ambiciosa hasta el momento y, todavía hoy, sigue siendo la más importante.

Cuando se ofrece esta obra en concierto, lo más habitual es que la interprete un cuarteto de cuerda consolidado que, en todo caso, invita a un violonchelista adicional para completar la “alineación”. Es raro que las agrupaciones de músicos all-stars se atrevan a hacer frente a esta obra e incluso en discos, este tipo de acercamientos son muy escasos, siendo el más importante el que hicieron en 1961 Isaac Stern, Alexander Schneider, Milton Katims, Pablo Casals y Paul Tortelier. En el caso que nos ocupa, preparar esta obra en poco menos de una semana era un propósito muy complicado y, además, algunos intérpretes, como Lina Tur Bonet, provienen de un ámbito muy concreto como es la interpretación historicista, que supone una manera de entender esta obra completamente distinta.

Al final, se llegó a un compromiso bastante satisfactorio. En principio, la aproximación fue bastante convencional en lo que a articulación y uso del vibrato se refiere, con un sonido pleno del conjunto, aunque sin buscar densidades. Además, la partitura se leyó con bastante literalidad; los tempi fueron rápidos, lo que contribuyó a no enfatizar la gran extensión del primer movimiento, aunque a cambio al segundo sí le restó algo de su carácter atemporal. Como es lógico, los dos últimos movimientos fueron mejor resueltos que los iniciales; fue especialmente notable la manera en que todos captaron el ambiente rústico de ambos episodios y, en un golpe de efecto muy acertado, convirtieron la coda del Finale en una suerte de carrera hacia el abismo, de manera que el supuesto carácter triunfalista del cierre se evitó.

En conjunto, fue un final del festival por todo lo alto, en el que todos los intervinientes demostraron su capacidad de adaptación para ofrecer, con muy poco tiempo de ensayos, una versión bastante lograda de una de las grandes cimas de la música occidental. Quedamos a la espera del Festival Clásica Plus 2022.

Autor entrada: xabier armendariz

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