“EL NUEVO TEATRO DEL AIRE” EN EL TEATRO DEL MUSEO DE LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA

“El nuevo Teatro del Aire”

Viernes, 28 de febrero de 2020. Teatro del Museo de la Universidad de Navarra. El corazón de las tinieblas: Radiodrama escénico escrito para músicos y electrónica en tiempo real con texto de Jesús Eguía y música de Iñaki Estrada. Marcos García (Marlow), Rafael Navarro (director de la Compañía), Javier Ortiz (Palala), Jorge Lorente (Un ruso), Sandra Jiménez (Prometida de Kurtz), Jesús Eguía (Peregrino), Ernesto Gil (Kurtz). Ciklus Ensemble (David López, violín; Paula Azcona, violonchelo; Raquel Rivera, flauta; Lucía Otaegui, clarinete; Mateja Zenzerovich, acordeón; Isaac Irimía, percusión; Nikolaos Stavlas, piano). Asier Cuga, director. Producción de la Compañía Yelmo de Mambrino Teatro. Ciclo ‘Cartografías de la Música’

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Uno de los hechos interesantes que se produjeron en los años en que Fernando Palacios fue director de Radio Clásica fue la recuperación del teatro radiofónico. Igual que hacen otras emisoras clásicas como la BBC Radio 3, Radio Clásica emitía cada semana una adaptación de un libro o de una obra de teatro de una hora de duración, utilizando como actores a presentadores de la emisora y otros colaboradores externos.

Fue Gregorio Parra, (no confundir con el mítico narrador de las pruebas de atletismo en Televisión Española durante casi treinta años), quien dirigía estas producciones radiofónicas en las que él intervenía muchas veces personalmente. Se resucitaba así en cierta medida el espíritu del legendario Teatro del Aire de los años 1960. Aun en emisoras como Radio Clásica o Radio 3, de difusión mucho más limitada, estos programas fueron particularmente notables por la calidad de su realización y su manera de enfocar los grandes clásicos del teatro y la literatura.

El concierto que nos ocupa presentaba un radiodrama; es decir, una obra que potencialmente se concibe como un formato adecuado para ser emitido en la radio. La idea de los responsables del espectáculo que nos ocupa, que abría el Ciclo Cartografías de la Música de la Universidad de Navarra, era adaptar para este género El corazón de las tinieblas, esa exploración profunda del alma de los seres humanos escrita por Joseph Conrad.

Se trataba de un reto considerable, dado que además se pretendía conseguir una obra de calidad musical contando con electrónica en vivo e intérpretes musicales en escena. En definitiva, se trataba de un radioteatro para ser escuchado y/o visto en directo, lo que hasta cierto punto es la cuadratura del círculo y determina tanto las virtudes como los defectos de esta producción.

En efecto, la atmósfera inquietante de la novela de Joseph Conrad se consigue desde el comienzo. El empleo especialmente eficaz de la electrónica crea una atmósfera de gran tensión desde el prólogo, (quizá demasiado amplio), para no abandonarse nunca la expectación y el dramatismo. No sólo se utiliza la electrónica sino que los instrumentos en vivo refuerzan el resultado en busca de un ambiente enrarecido, claustrofóbico, acorde con el texto. La tecnología potencia el resultado, porque las intervenciones de los personajes provienen desde diferentes posiciones de la sala. El único problema es que el autor de la música ha hecho coincidir algunos de los principales clímax de la composición con momentos fundamentales del texto literario. No está de más decir que, en los dramas con vocación radiofónica, teóricamente lo fundamental debe ser el texto.

La interpretación musical y dramática fue en conjunto plenamente convincente. Es complicada la tarea de hacer sonar una obra musical con exactitud máxima respecto a un texto o unas imágenes y la impresión en este caso fue muy lograda. Todo eso es, naturalmente, más sencillo cuando se dispone de un conjunto de instrumentistas experimentados y plenamente motivados, pero hay que atribuir una parte considerable del éxito a Asier Cuga, responsable musical del espectáculo, que realizó con ellos un gran trabajo.

En conjunto, fue una producción que captó los aspectos más importantes de la novela de Conrad que pretendía adaptar y que provoca un impacto considerable en el espectador, aunque eso sí, con un sentido del drama más intenso, directo y tecnológico que el del primitivo Teatro del Aire.

Autor entrada: xabier armendariz

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