El dominó azul Arrieta 14/05/2015

Versión de concierto

 

Jueves, 14 de Mayo de 2015. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. El dominó azul: Zarzuela grande en tres actos con libreto de Francisco Camprodón y música de Emilio Arrieta, estrenada en el Teatro del Circo de Madrid el 19 de Febrero de 1853. Sonia de Munck (Marquesa de San Marín), Mónica Campaña (Leonor de Haro), Jose Luis Sola (Herman), Javier Franco (Marqués de San Marín), Francisco Santiago (El Rey), Jose María Asín (Un sastre). Coro del Teatro de la Zarzuela de Madrid. Antonio Fauró, director del coro. Orquesta Sinfónica de Navarra. Cristóbal Soler, director. Producción en versión de concierto. Concierto inscrito en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Navarra 2014-2015.

 

Presentar óperas o zarzuelas en versión de concierto es muy arriesgado. Plantearse esta opción supone sacar de contexto unas obras que fueron pensadas específicamente para ser representadas sobre un escenario, y no simplemente escuchadas. No todas las obras de teatro musical se prestan en igual medida a ello. Los dramas wagnerianos o las óperas de Mussorgsky, con sus amplios arcos sinfónicos, apenas se ven afectadas, pero otras obras sí que pierden interés, al menos para buena parte del público. Por otra parte, cada cierto tiempo es habitual que, en algunas situaciones, se ofrezcan óperas o zarzuelas que se pretende recuperar en formato concertante, lo que puede tener sentido en títulos largos y costosos de preparar escénicamente, pero no en otros casos.

El dominó azul de Emilio Arrieta, la zarzuela que hoy nos ocupa, no es posiblemente el título que más se presta a una versión de concierto. La obra no es de las mejores de su autor, aunque hay momentos de indudable interés, como el cuarteto durante la escena de la fiesta del segundo acto y el aria subsiguiente de Herman. Como es de esperar en Emilio Arrieta, la influencia italiana es evidente y se puede comprobar que el compositor puentesino asimiló pronto los hallazgos dramáticos del joven Verdi, pero otros fragmentos, como el comienzo del primer acto, resultan menos interesantes. Eso sí, la partitura daba ocasión de lucimiento a un reparto que, en general, estuvo a la altura.

Mónica Campaña realizó una magnífica actuación como Leonor desde el punto de vista dramático y cantó con gran musicalidad, aunque se le notó algo forzada en la zona aguda. Desde esa perspectiva, Sonia de Munck realizó también una muy buena actuación como la Marquesa de San Marín, a la que dotó de toda su doblez. Jose Luis Sola fue posiblemente el mejor cantante del reparto, fraseando con exquisito gusto sus arias en la mejor tradición belcantista. Javier Franco cantó el personaje del Marqués con autoridad y aplomo y Francisco Santiago retrató a un Rey que transmitía demasiado hieratismo. Por último, Jose María Asín siempre ha sido un gran actor de zarzuela, y como en esta ocasión no tenía que cantar en ninguna intervención, completó una actuación especialmente lograda.

El Coro del Teatro de la Zarzuela de Madrid es conocido por su precisión y su competencia técnica, y fue eso lo que demostró con creces. La Orquesta Sinfónica de Navarra acompañó con diligencia, obedeciendo a un Cristóbal Soler que supo dotar a la obra de viveza y pulso dramático.

Por otra parte, el programa de mano ofrece al presentar el reparto los tipos vocales de cada uno de los cantantes, pero nada decía sobre qué personajes representaba cada uno de ellos. Ciertamente, era una omisión poco justificable, ni siquiera tratándose de una versión de concierto.

A pesar de la calidad de la interpretación, el público reaccionó con tibieza durante buena parte de la función. Es cierto que el aficionado de concierto es, en muchas ocasiones, muy distinto al público de ópera, pero esto debe llevarnos a la reflexión. ¿En qué condiciones se puede (o debe) hacer una ópera o zarzuela en versión de concierto?

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *