EL CUARTETO OSCAR ESPLÁ ES “LA NUEVA OLA” EN EL CONDESTABLE

“La nueva ola”

Lunes, 24 de febrero. Palacio del Condestable de Pamplona. Cuarteto Oscar Esplá (Patricia Cordero y Raquel Real, violines; Raquel de Benito, viola; Montserrat Egea, violonchelo). Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda número 1 en Re menor, (1823). Joaquín Turina: La oración del torero, Op. 34, (versión para cuarteto de cuerda realizada por el compositor en 1925), (1925). Ludwig van Beethoven: Cuarteto de cuerdas número 10 en Mi bemol mayor, Op. 74, (De las arpas), (1809). Ciclo Pamplona Acción Musical 2020.

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Hasta hace algunos años, era difícil citar el nombre de algún cuarteto de cuerda español que realizara una carrera importante. Esto comenzó a cambiar con el despegue internacional del Cuarteto Casals y ahora vemos cómo empiezan a hacer carrera otros, como el Cuarteto Bretón y sobre todo el Cuarteto Quiroga. Y en algunas de las grandes escuelas superiores, siguen apareciendo formaciones nuevas .

Para cerrar este Ciclo Pamplona Acción Musical, se ha programado este concierto del Cuarteto Oscar Esplá, formado en la Escuela Superior de Música Reina Sofía e integrado por instrumentistas muy jóvenes. El programa estaba compuesto por tres importantes composiciones para cuarteto de cuerda. Abría sesión el Cuarteto número 1 de Arriaga, obra compuesta por el autor vizcaíno a los 17 años de edad (moriría tres años más tarde), y que mantiene un estilo perfectamente clásico, netamente mozartiano y con alguna anticipación de la música de Beethoven. El Cuarteto Oscar Esplá realizó una interpretación bien medida y construida de la obra, aunque quizá todavía no del todo pulida en el equilibrio de planos; en algunos momentos del primer movimiento, el violonchelo tendía a adquirir una prominencia algo excesiva. En cualquier caso, fue un preludio interesante de lo que había de venir.

Después, llegaba La oración del torero, la obra que Joaquín Turina concibió para cuarteto de laúdes y que escuchamos aquí en una de sus versiones más conocidas, para cuarteto de cuerda. Esta composición retrata el contraste entre la animación previa a la corrida de toros y la soledad del torero en oración en la capilla. La escena que inspiró a Turina fue en la plaza de Madrid, (no en Las Ventas, que todavía no se había construido). El Cuarteto Esplá comenzó a mostrar todas sus armas en esta obra, especialmente con el cuidado de la sonoridad de los cuatro instrumentistas, siempre atentos a destacar la atmósfera colorista y lírica de la obra en todo su esplendor.

Terminó el concierto con el Cuarteto Op. 74 de Beethoven, seguramente la composición para dicha formación más ambiciosa emprendida hasta entonces por el autor de Bonn. Fue ciertamente una interpretación sensacional, como pudo advertirse desde la propia introducción del primer movimiento. El resultado fue de menos a más, sobre todo a partir de un enérgico tercer movimiento que adquirió toda la potencia que sólo se escucha en las grandes versiones de la obra.

En conjunto, fue un gran concierto, con una versión especialmente lograda del cuarteto beethoveniano. Es una nueva confirmación de que la nueva ola de jóvenes cuartetos de cuerda españoles sigue en marcha.

Autor entrada: xabier armendariz

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