EL CICLO CLAVE DE #F VUELVE “CON BUEN HUMOR” EN CIVICAN

“Con buen humor”

CICLO DE CÁMARA ‘EN CLAVE DE #F’

Miércoles, 20 de enero de 2021. Auditorio de Civican de Pamplona. Ricardo González, flauta. Juan Manuel Crespo, oboe. Elisa López, clarinete. Ferrán Tamarit, fagot. Aritz García de Albéniz, trompa. Sir Malcolm Arnold: Tres shanties para quinteto de viento (1943). Teresa Catalán: Europa, de El rapto de Europa, (1987). Jacques Ibert: Tres piezas breves para quinteto de viento (1930). Claude Debussy: Suite para quinteto de viento número 1 (1910). Paul Hindemith: Pequeña música de cámara, Op. 24 número 2 (1922). Concierto perteneciente al Ciclo de Cámara En Clave de #F 2020-2021.

________________

Prosigue el Ciclo de Cámara de la Orquesta Sinfónica de Navarra en Civican, en el que se dan cita componentes seleccionados de la agrupación para ofrecer breves sesiones de cámara, con programas muy atractivos.

Fue ésta una serie que, en la temporada pasada, llegó a tener un éxito importante; cada miércoles en que había concierto en el Auditorio de Civican, un numeroso grupo de espectadores se apiñaba en el vestíbulo de entrada para coger una invitación. Naturalmente, la situación actual no permite esas situaciones, pero el público que sigue acudiendo mantiene la misma ilusión y las mismas ganas de escuchar música.

En esta ocasión, la velada incluía un repaso a algunas obras para quinteto de viento compuestas durante el siglo XX. Antes de 1900, esta formación compuesta por flauta, oboe, clarinete, trompa y fagot había disfrutado de un período de esplendor, coincidiendo con la segunda mitad del siglo XVIII.

La recuperación de esta formación en el siglo XX fue aprovechada básicamente por autores que, de una manera o de otra, estaban ligados a algún tipo de estilo neoclásico. Así pues, hablamos en general de composiciones de forma muy clara, de carácter generalmente alegre y que no ofrecen mayores dificultades de audición.

Ese estilo más “popular” puede provenir de distintos aspectos: bien la utilización del folklore, (como ocurría en este caso con los Tres shanties de Malcolm Arnold), o tal vez por la recuperación de rasgos más propios del estilo clásico (Ibert).

Quizá el ejemplo máximo de todo ello es la Pequeña música de cámara de Hindemith, una obra con un primer movimiento de considerable sarcasmo del autor alemán y que, dentro de su repertorio camerístico, es seguramente su composición más valiosa.

Había dos obras en el programa que no seguían exactamente este patrón. En concreto, la Suite para quinteto de viento número 1 de Debussy no es otra cosa sino una transcripción, más bien convencional, de tres piezas pianísticas del autor galo: Minstrels y La muchacha de los cabellos de lino extraídos del primer libro de Preludios, y el cakewalk de El rincón de los niños. Por último, El rapto de Europa, compuesto por los miembros de Iruñeko Taldea, grupo de compositores reunido en Pamplona a mediados de los ochenta, es una obra neoclásica para los estándares de su época, en el sentido de que no recurre a los procedimientos más característicos de los compositores de vanguardia. En este caso concreto, el primer movimiento de El rapto de Europa, titulado Europa y compuesto por Teresa Catalán, ofrece otras influencias que incluyen a Debussy y a ciertos autores expresionistas. Los cinco músicos de la Orquesta Sinfónica de Navarra hicieron una gran labor en la obra de Catalán, y por lo demás interpretaron el repertorio con gran eficacia. Como instrumentistas y compañeros de orquesta que son, están acostumbrados a tocar juntos y, dado que los cinco son músicos más que competentes, la coordinación y el sentido de conjunto siempre estuvieron presentes. Eso sí, algunos de los movimientos rápidos de las obras podrían haber ganado con un tempo más lento, que habría permitido enfatizar el carácter humorístico de la música y, a la vez, haber logrado una mayor claridad.

En conjunto, fue un concierto de nivel, que ofreció algunas obras importantes de la literatura musical del siglo XX a un público muy dispuesto a escuchar y pasar un buen rato.

Autor entrada: xabier armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *