Cristóbal de Morales Coral Cámara Navarra 08/09/2013

La divina música de Morales

 

Domingo, 8 de Septiembre de 2013. Iglesia de San Nicolás de Pamplona. Virginia Gonzalo, órgano. Coral de cámara de Navarra. David Guindano, director. Josquin des Prez: Mille regretz. Cristóbal de Morales: Misa Mille regretz, (1542). Inmutemur habitur. Lamentabatur Jacob. Manus tuae, Domine. Peccantem me quotidie. Emendemus in melius. Circundederunt me. Concierto inscrito en los actos conmemorativos del 590º aniversario de la promulgación del Privilegio de la Unión.

 

Como bien recuerda la propia Coral de Cámara de Navarra, con este concierto terminaba la formación liderada por David Guindano un recorrido apasionante por parte de la obra de los tres principales representantes de la polifonía española del Renacimiento: Tomás Luis de Victoria (1548-1611), Francisco Guerrero (1528-1599) y Cristóbal de Morales (1500-1553). Un recorrido en orden inverso al cronológico de los correspondientes autores, que muestra la evolución estilística de la música polifónica a lo largo de todo el siglo XVI y supone un reto para cualquier formación coral especializada en el tema.

De los tres autores, Cristóbal de Morales fue el de obra más recogida y severa. Conocido en su época como “el divino”, fue heredero directo de la tradición francoflamenca de Josquin, con su estilo intrincado sobre el papel, pero sobrio y de gran espiritualidad. Precisamente el repertorio escogido para la sesión que nos ocupa, una misa sobre una en su época conocidísima chanson polifónica y varios motetes para tiempo de penitencia, profundizan en esta visión del compositor sevillano.

Al contrario que en el concierto con música de Tomás Luis de Victoria comentado el año pasado, David Guindano prefirió interpretar las obras de Cristóbal de Morales con formaciones variables y, casi siempre, con acompañamiento de órgano doblando las voces. Dado que no se sabe con certeza cómo se interpretaban estas obras en el siglo XVI, esta opción bien pudo haber sido una posibilidad real en aquella época, aunque hoy se suelan escuchar estas obras sin acompañamiento instrumental. Pero el uso del órgano y el intento de buscar una afinación históricamente rigurosa, conllevó que el concierto se dividiera en dos partes bien definidas: la Misa Mille Regretz por un lado, con la chanson original repetida al final de cada parte de ésta, y los motetes por otro. También los enfoques interpretativos de ambas partes fueron contrarios entre sí, lo que llevó a resultados irregulares.

En la misa, David Guindano quiso continuar con su intento de “humanizar” a nuestros polifonistas españoles y prefirió llevar una versión de tiempos vivos, que fluyera con naturalidad, destacando en ciertas secciones algunos aires de danza. El “Hosanna” del Sanctus, por ejemplo, parecía querer anticipar la obra de Guerrero o Victoria. Sin embargo, no hubo espacio para la contemplación y para deleitarse en la sobriedad de la chanson original, que Morales tan bien supo conservar en la misa. Además, la Coral cantó con dudas hasta el “Et incarnatus est” del Credo, donde una llamada de atención de Guindano hizo que, poco a poco, las aguas volvieran a su cauce.

Fue en los motetes donde los intérpretes parecieron encontrarse más cómodos. Ya sin dudas de concepto, en todos ellos se percibió un carácter más solemne, un recogimiento más místico. Entonces ocurrió que, como debe ser, dio la impresión de que cada motete mejoraba al precedente, hasta alcanzar la cima en el Circundederunt me. Prescindiendo de las voces agudas, la música resultó adecuadamente grave y oscura, y Guindano le dio tiempo para que pudiéramos disfrutar de la complejidad de la polifonía y terminar con un magnífico sabor de boca.

En conjunto, no fue quizá el concierto más acabado de la Coral de Cámara de Navarra, pero a pesar de todo se alcanzaron cotas de gran interés en los motetes, propiciadas por la altísima calidad de la música. El repertorio polifónico español es difícil, y siempre es de agradecer que formaciones como ésta se acerquen de forma tan intensiva a él, aun con medios relativamente modestos.

 

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

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