Coro Gaudeamus y Semana Santa en Leyre

Experiencia integral

 

Domingo, 12 de Abril de 2015. Iglesia de la Abadía de San Salvador de Leyre. Jose Luis Echechipía, órgano. André Fleury: Preludio sobre el Introito Resurrexit. Johann Sebastian Bach: Preludio en Sol mayor, BWV 541, (1708). Nun danket alle Gott, BWV 657, (1708). Louis Vierne: Piezas de fantasía para órgano, Op. 53: Catedrales. André Fleury: Variaciones sobre O filii. Jean Langlais: Meditación sobre un día santo, (Lumen Christi). Georg Friedrich Händel: El Mesías: Coro del Aleluya, (1741). Louis Vierne: Sinfonía para órgano número 2, Op. 20: Final.

 

Los días de Semana Santa y Pascua son fechas propicias para la meditación y la tranquilidad. Una huida del mundo moderno y de sus prisas siempre resulta bienvenida, y el canto gregoriano ofrece magníficas posibilidades para ello. Por eso, los monjes del Monasterio de Santo Domingo de Silos consiguieron a comienzos de los noventa un éxito de ventas tan extraordinario. De pronto, el canto gregoriano se convirtió en una música zen, y se popularizó más allá de su ámbito eclesiástico y litúrgico natural.

Más de dos décadas después, el canto gregoriano está volviendo a la actualidad en Pamplona gracias a una iniciativa novedosa. Desde el comienzo de este año, la Schola Gregoriana Gaudeamus viene realizando en la Iglesia de San Saturnino una misa con canto gregoriano cada mes, cuidando especialmente todos los aspectos de la liturgia y de la música. Dado el extraordinario nivel del conjunto, ahora liderado por Raúl del Toro, acercarse a escuchar es muy recomendable, como medio magnífico para conocer esta música admirable, con independencia de las creencias de cada uno.

Pero para quienes deseen una introducción más amplia, otro lugar al que pueden acudir es a la Abadía de San Salvador de Leyre. Los monjes benedictinos que viven en el monasterio siguen practicando con regularidad el canto gregoriano, tanto en la misa de cada día como en el Oficio de las Horas, o las oraciones que los monjes deben realizar en momentos del día determinados. Los días de Semana Santa son, en ese aspecto, particularmente importantes, puesto que en dichas fechas se concentran las celebraciones más significadas del calendario litúrgico y algunas de las mejores melodías del repertorio gregoriano. Muchas personas, incluso de fuera de Navarra, acuden al monasterio en esos días. Las celebraciones del Jueves y del Viernes Santo son las más populares, (la iglesia suele llenarse tiempo antes de que empiece el oficio), pero para años próximos, nosotros recomendaríamos a los lectores interesados acudir para la Vigilia Pascual del Sábado Santo. Es verdad que el horario puede desanimar a algunos, (todo empieza a las 22:45 horas), pero esta celebración es muy, muy especial.

Aun para quienes no sientan mayor interés por el canto gregoriano, los atractivos musicales del Monasterio de Leyre siguen siendo importantes. Aprovechando la reciente restauración del órgano, se celebran conciertos con regularidad, como el que ahora nos ocupa, ofrecido por Jose Luis Echechipía tras la misa del domingo. En programa, había obras relacionadas en mayor o menor medida con el tiempo de Pascua, y que expresaban la alegría de la resurrección de maneras diversas, desde el sentido festivo más franco del célebre Aleluya de El Mesías hasta la solemnidad de las obras de Fleury, y el misterio trascendental, místico del Lumen Christi de Langlais y, sobre todo, Catedrales de Vierne, una obra impresionante por las armonías irreales que se generan. El organista titular en la iglesia es Jose Luis Echechipía, un gran conocedor del repertorio y magnífico intérprete.

En conjunto, acercarse al Monasterio de San Salvador de Leyre en estas fechas, (o en cualquier momento del año), siempre es aconsejable. La suma de la importancia histórica del lugar, la oportunidad de escuchar canto gregoriano en contexto y la posibilidad de asistir a grandes conciertos de órgano hace una experiencia integral que todo aficionado a la música debería experimentar al menos una vez.

 

 

Autor entrada: Xabier Armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *