Coral Nora de Sangüesa 17/11/2013

Izco en el Camino

 

Domingo, 17 de Noviembre de 2013. Iglesia de San Martín de Izco. Antonio Guerrero, órgano. Coral Nora de Sangüesa. Bruno Jiménez, director. Obras anónimas originales y arregladas por Hansreudi  Willisegger, Pascual Aldave, F. Iriarte, Enric Ribó y el Padre Jose Antonio Donostia, de Alfonso X el Sabio arreglada por E. Irruarizaga y de Juan del Encina. Ciclo Coros del Camino organizado por el Gobierno de Navarra.

 

El Camino de Santiago ha sido desde hace siglos un foco de unión entre culturas. La unidad de Europa fue reforzada en la Edad Media precisamente gracias a las peregrinaciones, y tanto entonces como ahora, en el Camino de Santiago pueden encontrarse peregrinos de toda procedencia, mucho antes de que el concepto de “globalización” llegara a formar parte del vocabulario cotidiano.

Es por tanto una gran idea realizar un ciclo coral aprovechando las localidades por las que pasa el Camino. Pero no sólo porque haya sido un foco cultural importante a lo largo de los siglos, sino porque un ciclo de estas características puede llevar la música a localidades en las que, en condiciones normales, no se celebran conciertos. Tal es el caso del pequeño pueblo de Izco, una población situada en el Camino Aragonés, en la que apenas viven veinte personas durante el invierno, y que mantiene un albergue de peregrinos lleno de vida en verano. El concierto que nos ocupa era allí un acontecimiento.

Los protagonistas de la sesión eran los miembros de la Coral Nora de Sangüesa, un coro de una localidad cercana pero que, como afirmaba el director, “había conocido Izco gracias a este concierto”. Para la ocasión, y teniendo en cuenta que acababan de participar en la misa, escogieron un programa breve pero variado y representativo de la actividad de buena parte de los coros navarros. Esencialmente eran arreglos de canciones populares armonizados de manera más o menos moderna según los casos, y un par de villancicos renacentistas. Dentro del repertorio, tal vez lo más curioso fue el arreglo de la cantiga de Alfonso X el Sabio, que traduce el texto original al castellano e introduce una polifonía que habría asombrado, no ya a Alfonso X el Sabio, sino a cualquier autor anterior al siglo XX, prueba de la relativa despreocupación relativa a cuestiones historicistas que presidió el concierto.

Interpretativamente, los resultados fueron muy dignos. La Coral Nora de Sangüesa es un coro bien formado, que muestra la preponderancia habitual de los tenores en los coros navarros. Con la agrupación sangüesina, Bruno Jiménez ha realizado un trabajo muy importante, centrado especialmente en el aspecto expresivo y en la matización de los textos. Las interpretaciones fueron, por tanto, musicalmente conseguidas y conformes al espíritu de las músicas, excepto casos puntuales como un “Hoy comamos y bebamos” cuya fuerza rítmica se diluyó. Por otro lado, entre lo más granado del concierto se encontraron las dos obras armonizadas por el Padre Donostia, cantadas con gran elocuencia y expresividad. Una solista vocal, cuyo nombre no figuraba en el programa de mano, realizó dos buenas intervenciones, teniendo en cuenta que la propia intérprete confesó que su voz estaba lastrada por un catarro.

En conjunto, fue una sesión matutina que llevó la música en vivo a un pueblo en donde acontecimientos culturales como éste son  excepción. Es ésta la aportación más importante de este ciclo, que esperamos tenga continuidad.

 

 

  

Autor entrada: Xabier Armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *