«MAS QUE UN MONOEXITO» DE LA CORAL DE LA CORAL DE CÁMARA DE NAVARRA EN LA IGLESIA DE SAN SATURNINO

Clásica Xabier Armendáriz

“Mas que un monoéxito”

Domingo, 29 de marzo de 2026. Iglesia de San Saturnino de Pamplona. Gartxot Ortiz, violonchelo. Meritxell Ferrer, fagot barroco. Charo Indarts, órgano positivo. Belisana Ruiz, tiorba. Capilla Renacentista Miguel Navarro de la Coral de Cámara de Navarra. David Guindano, director. Obras de Claudio Monteverdi, Emilio de Cavalieri, Etienne Moulinié, Francesco Cavalli y Giovanni Legrenzi. Concierto inscrito en el Festival de Música Sacra de Pamplona 2026.

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El célebre programa Clásicos populares, ahora recuperado por Radio Nacional de España, mantuvo durante años una sección curiosa, conocida como “el monoéxito”. Como su propio nombre parece indicar, su objeto era recordar a aquellos compositores que son conocidos por el público sólo por una obra en concreto, generalmente celebérrima. Los casos de libro son los de Johann Pachelbel con su omnipresente Canon, Marc-Antoine Charpentier con el preludio del Te Deum, o, todavía peor, el caso de Tomasso Albinoni, hoy recordado por un Adagio que en realidad él no compuso.

El caso de Emilio de Cavalieri (1550-1602) no llegaría a esa categoría en aquel Clásicos Populares, porque el autor romano apenas es conocido por el público general; en el programa presentado durante años por Fernando Argenta y Araceli González Campa, sus obras podrían aparecer más bien en “Si lo llego a saber, compone su padre”, consagrada a los compositores olvidados. Sin embargo, los estudiosos sí recuerdan a Emilio de Cavalieri gracias a una única obra: la Representación del Alma y del Cuerpo, el primer oratorio de la Historia de la Música. Hablamos de una composición de culto, que ofrece una muestra muy acabada del nuevo estilo recitativo, donde prima la libertad rítmica y cada palabra del texto tiene su exacta traducción musical. Con todo, no es frecuente escuchar otras obras de Cavalieri, y el concierto que nos ocupa de la Coral de Cámara de Navarra nos ofreció esa oportunidad.

La velada que comentamos, perteneciente al Festival de Música Sacra, ofrecía una selección de obras de contenido devocional relacionadas con la Semana Santa. La obra elegida de Cavalieri fue la primera de las Lamentaciones del Jueves Santo, que demuestra la gran variedad de sus registros como compositor, desde el estilo contrapuntístico de las letras alefáticas, hasta el estilo recitativo de la escritura para voces solistas a la ocasional utilización de la polifonía en torno al tono salmódico. El resultado es una obra de alto contenido expresivo, que David Guindano manejó con su conocimiento y competencia habitual, considerando su amplia experiencia con la música de este período.

Fue la obra más significativa, con mucho, de una sesión donde también descubrimos la música de Etienne Moulinié (ca. 1600-ca. 1669), cuyas Letanías de la Virgen muestran un estilo mucho más sencillo, sin ninguna influencia operística, y cuyo Victimae Paschali Laudes mantiene una considerable solemnidad, sin el carácter festivo que podría esperarse de una musicalización de la secuencia de Pascua. También pudimos escuchar un interesante fragmento del Requiem de Francesco Cavalli, el principal compositor de óperas de la generación posterior a Monteverdi (y sucesor suyo como maestro de capilla en la Basílica de San Marcos de Venecia), que demuestra asimismo su manejo de los diversos registros de la escritura musical de su período histórico.

Con todo, los momentos de mayor emoción del concierto se encontraron tanto al comienzo como al final, con sendos motetes de Claudio Monteverdi de títulos paralelos: “Adoremus te, Christe” y “Christe, adoramus te”. Ambas obras demuestran el dominio contrapuntístico del compositor de Cremona y su mantenimiento de la tensión armónica.

En conjunto, fue un concierto que sirvió para recuperar a un compositor de gran valía, como Emilio de Cavalieri, en versiones que, más allá de alguna falta puntual de sincronización entre el bajo continuo y la armonía superior, mostró a un conjunto muy bien trabajado y disciplinado.

Autor entrada: xabier armendariz

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