«ARTISTAS PARALELOS» CON JAVIER CAMARENA Y LA ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA

Clásica Xabier Armendáriz

“Artistas paralelos”

Lunes, 9 de Junio de 2025. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Javier Camarena, tenor. Orquesta Sinfónica de Navarra. Perry So, director. Obras de Jacques Offenbach, Charles Gounod, Jules Massenet, Gioachino Rossini, Gaetano Donizetti, Giuseppe Verdi, Pietro Mascagni y Francesco Cilea. Concierto inscrito en la temporada de espectáculos de Fundación Baluarte 2024-2025.

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Hace pocos meses, el gran crítico y experto en voces Arturo Reverter comentaba el concierto más reciente de Juan Diego Flórez en el Teatro Real. A su entender, resultaba especialmente notable la aparente continuidad en la voz de Juan Diego Flórez, desde que se dio a conocer a un público amplio hace unos veinte años hasta la actualidad. Es verdad que Juan Diego Flórez se dio a conocer cantando los papeles rossinianos más ágiles y ligeros, pero pronto empezó el peruano a afrontar papeles que requieren mayor peso vocal como el Duque de Mantua de Rigoletto o Alfredo de La Traviata, entre otros. La reacción habitual de los cantantes ante estos procesos es que las voces se vuelven más anchas, crecen en potencia, ámbito y resistencia a cambio de perder plasticidad y agilidad. Lo llamativo de Juan Diego Flórez es que, en su caso, ese fenómeno no se ha producido, y por eso el repertorio que mejor le va todavía hoy es su espectro de origen, y no los papeles que fue añadiendo después.

En el concierto que nos ocupa, volvía a Baluarte Javier Camarena, que en su día se dio a conocer como el sucesor natural de Juan Diego Flórez en los papeles que dieron a conocer al tenor peruano. No hay dos voces iguales, sin embargo, y al principio parecía que la voz de Javier Camarena, más densa y oscura, hacía presagiar una marcha más apresurada hacia papeles más dramáticos. De hecho, Javier Camarena ha ido introduciendo en su repertorio muchos de los papeles que Juan Diego Flórez había afrontado antes que él, pero con los mismos resultados. Este último concierto que le hemos escuchado en Baluarte ha sido otra prueba más de ello.

Javier Camarena abrió fuego con el aria de Romeo y Julieta de Charles Gounod, una decisión arriesgada y seguramente equivocada; con la voz sin calentar, le costó al mexicano otorgarle a ese aria la calidez y la calidad de la línea de canto precisa. Fue el aria de La favorita de Donizetti el momento en el que Camarena consiguió imponer por primera vez su arte de canto y en el aria de La Cenerentola de Rossini donde pudo lucir su proverbial dominio de las agilidades, en lo que fue la cima de la primera parte de la sesión. Posteriormente, ya con la voz en sazón, Javier Camarena deparó otros grandes momentos en la segunda parte, sobre todo la cavatina de la escena final de Lucia di Lamermoor de Donizetti (lástima que no incluyera el cierre del citado episodio). Pero de nuevo, al afrontar el aria de Werther de Massenet, se observó que su voz aún no está preparada para otorgar al personaje la intensidad necesaria, menos aún cuando Perry So, por lo demás un acompañante muy atento, no le ayudó en ese momento concreto. Fue el lamento de Federico de La arlesiana de Cilea el emotivo cierre del recital, antes de que se escucharan dos propinas: el célebre “funiculí funiculá” de Luigi Denza con participación del público y, sobre todo, un magnífico “No puede ser” de La tabernera del puerto de Sorozábal.

Por lo demás, las intervenciones orquestales tuvieron verdadero interés, empezando por una interesante obertura de La bella Helena de Offenbach (aunque con un vals algo apresurado), y siguiendo por una ejemplar obertura de El barbero de Sevilla de Rossini. Pero ya en la segunda parte, el nivel de los interludios orquestales subió con una intensa interpretación de la obertura de La forza del destino de Verdi y el intermedio de Cavalleria rusticana de Mascagni.

En conjunto, fue un gran concierto de un cantante como Javier Camarena, dispuesto a ampliar su teórico repertorio natural. Todavía hay tiempo.

Autor entrada: xabier armendariz

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