«VIRTUOSISMO PARA BOMBARDINO» CON LA PAMPLONESA EN EL GAYARRE

CLÁSICA Xabier Armendáriz

“Virtuosismo para bombardino”

Domingo, 19 de Mayo de 2024. Teatro Gayarre de Pamplona. Vicdent Barbeta, bombardino. Banda de Música La Pamplonesa. Carlos Garcés, director. Mickey Nicolas: Escuchando a París, (1945). Carlos Pellicer: Eufontástico, (2019). Rafael Mullor: Danza colorista, (1995). José Alberto Pina: La isla de la luz, (2013). Concierto organizado por la Banda de Música La Pamplonesa.

__________________

La Banda de Música La Pamplonesa termina con esta actuación su ciclo de sesiones en el Teatro Gayarre. A partir de aquí, comenzará la serie de actuaciones en la calle, que ofrecerán un repertorio más popular y, en algún sentido, quizá más reconocible para los aficionados más tradicionales. Pero este último evento de la temporada en el Teatro Gayarre ha vuelto a demostrar que la música original para banda sigue viviendo un período de esplendor: cuatro obras en programa de gran calidad y tres de ellas compuestas en los últimos treinta años.

Se abría la sesión con Escuchando a París de Mickey Nicholas, una obra que, como bien indica Luis San Martín en sus notas al programa, muestra una inspiración extramusical similar a la algo anterior Un americano en París de Georges Gershwin. No obstante, la obra que escuchamos este domingo a La Pamplonesa tiene un perfil más marcadamente neoclásico; el caos urbano de París se nos aparece algo mitigado, y la presencia del acordeón ofrece fragmentos de evidente carácter salonesco. Carlos Garcés dirigió la obra con animación frente a una Banda Pamplonesa que ofreció su mejor forma.

Seguía la sesión con Eufontástico de Carlos Pellicer, una obra de gran virtuosismo para bombardino y banda de concierto. No podemos decir que sea un concierto, (no aparecen los tres movimientos característicos de ese tipo de obras), sino más bien una rapsodia, donde se alternan fragmentos de gran lirismo frente a otros de gran agilidad y lucimiento técnico. Vicent Barbeta demostró que es un músico, como dirían ahora los gurús de la autoayuda, “joven y sobradamente preparado”, y aprovechó la obra para reivindicar su calidad y, por qué no, también a su instrumento, que suele ser el menos conocido de los de la familia del viento metal.

La segunda parte se iniciaba con un ejemplo característico del repertorio más reciente para las fiestas de Moros y Cristianos, características de la Comunidad Valenciana. La Danza colorista de Rafael Mullor es una marcha con algunos tintes orientalistas en su sección central y que La Pamplonesa abordó con eficacia, pero casi a modo de calentamiento para la obra que estaba por venir. Y es que seguramente La isla de la luz de Jose Alberto Pina era la obra más ambiciosa de la sesión: un poema sinfónico de ampias dimensiones con escritura casi cinematográfica por momentos. Carlos Garcés ofreció una interpretación de un solo trazo, contando con una muy volcada Banda para construir un brillante cierre de sesión.

Al final del concierto, Carlos Garcés tomó el micrófono. En una emotiva presentación, recordó que su primera presentación como director de banda fue al frente de La Pamplonesa en 2010 y expresó su deseo de volver…, a ser posible sin mediar un período tan largo. Y por último, felicitó a la Banda de Música La Pamplonesa y también a su público, que hace posible su existencia. Fue un discurso altamente emotivo.

Y así terminó el ciclo de conciertos de La Pamplonesa en el Teatro Gayarre. Esperamos con atención lo que la agrupación pueda anunciar a partir de septiembre, cuando seguro que podremos escuchar repertorio para banda tan interesante como el de esta sesión.

Autor entrada: xabier armendariz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *