LA SMAE CON «EXPERIENCIAS» EN PUENTE LA REINA Y ESTELLA

Xabier Armemdariz

“Experiencias”

Viernes, 9 de Septiembre de 2022. Concierto 1: Iglesia del Crucifijo de Puente la Reina. Daniel Zapico, tiorba. Obras de Jean-Baptiste Lully, Michel Lambert, Robert de Visée, Antoine Forqueray y François Couperin. Concierto 2: Iglesia de San Miguel de Estella. Miriam Feuersinger, soprano. Jan de Winne, flauta. Ensemble Il Gardelino. Lorenzo Ghielmi, órgano y clave. Johann Sebastian Bach: Suite-obertura número 2 en Si menor, BWv 1067, (1739). Dieterich Buxtehude: Cantata “O dulcis Jesu”, BuxWV 83, (1681). Johann Sebastian Bach: Concierto para clave y cuerdas en La mayor, BWv 1055, (1738). Cantata “Ich habe genug”, BWV 82 A, (1731). Conciertos inscritos en la Semana de Música Antigua de Estella 2022

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Organizar un festival de música no supone simplemente componer una serie de conciertos que se van sucediendo en el tiempo. Más aún que en una programación de conciertos que ocupe todo un año, un festival tiene que ser un evento que, por una parte, dé vida a los lugares donde se celebre y, por otra, ofrezca a los espectadores, en lo posible, una serie de experiencias que no pueda encontrar en otro lugar. El penúltimo día de la Semana de Música Antigua de Estella ofreció dos eventos de gran interés y, sobre todo, dos experiencias de las que pocas veces se puede disfrutar. En esta ocasión, hablamos de dos eventos muy importantes que sí se ofrecieron en los lugares acústicamente apropiados. Los resultados fueron evidentes para todos.

El primer evento fue la actuación en solitario de Daniel Zapico, que ofreció una selección muy bien escogida de obras francesas, tanto originales como adaptadas, para tiorba. Hablamos de un conjunto de piezas muy heterogéneo, que incluían suites y movimientos de danzas, piezas características y algunos fragmentos de ópera. También hubo piezas fúnebres, de aquéllas que los compositores franceses del siglo XVII componían para homenajear a sus colegas tras su muerte. Son obras de gran refinamiento, que requieren un gran sentido de la elegancia por parte del intérprete y un ambiente recogido, que además sirve para recrear las situaciones en que habitualmente se interpretaban estas piezas. Daniel Zapico demostró gran dominio del repertorio y musicalidad, y la Iglesia del Crucifijo de Puente la Reina se demostró como el lugar ideal para un concierto de estas características. Las dos propinas sirvieron para explorar la música para tiorba en el mismo período en otras dos regiones: Italia y España.

Pocos minutos después, la Iglesia de San Miguel de Estella presentaba un programa con repertorio bastante más frecuentado. Hablamos de una cita con gran atractivo, en donde se alternaban las obras de Johann Sebastian Bach y Dieterich Buxtehude, organista que coordinó la vida musical en Lübeck a finales del siglo XVII. Este autor danés convirtió a la ciudad en un polo de atracción de grandes compositores, como Bach y Händel, que acudieron allí en algún momento de su aprendizaje. Las dos obras centrales del concierto eran sendas cantatas de Bach y Buxtehude; en el caso de Bach, la versión “alternativa” de la célebre Cantata bWV 82, con soprano solista y flauta obligado en lugar de bajo solista y oboe, que incluye una de las arias más bellas del Kantor de Leipzig; la de Buxtehude es una obra asimismo amplia, hilada con recitativos de estilo monteverdiano. Miriam Feuersinger se hizo cargo de la parte vocal en ambos casos; es una soprano de voz no muy amplia, pero sí penetrante, y con capacidad considerable para las agilidades. El conjunto Il Gardelino ofreció las obras instrumentales con poso y concentración, con tempi perfectamente razonables. El momento que mejor ilustró esta característica fue la célebre Badinerie de la Suite número 2 de Bach, donde el flautista Jan de Winne no intentó demostrar al personal sus facultades virtuosísticas, ni siquiera ornamentando en las repeticiones.

En conjunto, fueron dos sesiones que cumplieron perfectamente lo que se espera de un festival de estas características: disfrutar de sendos conciertos en lugares propicios para ello, con buenas interpretaciones y un conjunto de obras diversas. En fin, lo que ahora se llama “experiencias” completas.

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Autor entrada: xabier armendariz

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