JORDI SAVALL ES «PURO SAVALL» EN LA SEMANA DE MÚSICA ANTIGUA DE ESTELLA

MÚSICA Xabier Armendáriz

«Puro Savall»

Miércoles, 7 de septiembre de 2022. Iglesia de San Miguel de Estella. Jordi Savall, viola da gamba. Xavier Díaz-Latorre, tiorba y guitarra barroca. Obras anónimas de los siglos XV y XVI, improvisaciones de Jordi Savall y obras de Diego Ortiz, Gaspar Sanz, Marin Marais, Juan García de Céspedes, Antonio Martín y Coll, Karl Friedrich Abel, Francisco Correa de Arauxo y Antonio Valente. Concierto inscrito en la Semana de Música Antigua de Estella 2022.

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Jordi Savall es un mito viviente en el mundo de la interpretación con instrumentos de época en España. Fue el primer músico que se lanzó a ello en nuestro país de manera sistemática y pronto se convirtió, especialmente en Francia, en una figura ampliamente reconocida. Podemos atribuir a Savall las versiones canónicas de las principales obras de Juan del Encina, y sus grabaciones de la música de Monteverdi siguen siendo referenciales, sobre todo su acercamiento a las Vísperas de la Beata Virgen. Pero su popularidad aumentó cuando, a comienzos de los noventa, se encargó de la banda sonora de Todas las mañanas del mundo, una película que retrata la vida de Marin Marais, compositor y violagambista francés del siglo XVII al que Savall contribuyó como nadie a recuperar para el público actual. Aunque una parte del público general conoce a Jordi Savall por algunas de sus polémicas extramusicales, (rechazó el Premio Nacional de Música por considerar que los sucesivos Gobiernos españoles no han prestado interés a la recuperación del patrimonio musical español), su capacidad musical es indudable e, incluso cuando Savall se adentra en repertorios ajenos a su estética como ocurrió en su reciente grabación de las sinfonías de Beethoven, sus conciertos y grabaciones vienen precedidos de gran expectación.

En esta ocasión, Jordi Savall se presentaba ante una iglesia de San Miguel de Estella en la que se había concentrado una gran cantidad de público, y lo hacía con un concierto centrado en la música que mejor ha realizado durante toda su trayectoria. El centro del programa era en teoría la figura de Marin Marais, pero en realidad podríamos decir que el principal motivo del concierto fue las series de variaciones sobre bajos de danza. Fue éste un género que los autores de tratados dedicados a la música instrumental cultivaron con profusión durante los siglos XVI y XVII, y que puede tener una continuación natural en la actualidad gracias a intérpretes que, como Jordi Savall, son grandes improvisadores. El potencial problema de un concierto de estas características es que el programa pueda resultar poco variado para un espectador no acostumbrado, pero también es verdad que las obras de este concierto pertenecen a contextos muy diferentes y abarcan un período temporal de cerca de tres siglos, lo que también aporta de por sí una variedad de estilo.

Como decimos, hablamos de músicas muy cercanas a Jordi Savall como intérprete, y en este caso el violagambista catalán contaba con la colaboración de Xavier Díaz-Latorre, uno de sus acompañantes más fieles y asimismo un músico de considerable talla. Incluso aunque Savall demostrara ocasionalmente que ya no pasa técnicamente por su mejor momento, su dominio de los respectivos estilos es indiscutible. Xavier Díaz-Latorre acompañó con su eficacia habitual y también se lució en las escasas intervenciones a solo que le deparaba el programa.

La iglesia de San Miguel de Estella es un recinto quizá demasiado amplio para que un concierto como éste adquiriera todo su poder evocador; un espacio más reducido como la iglesia del Convento de Santa Clara quizá habría sido más adecuado acústicamente. En todo caso, el concierto respondió a las grandes expectativas generadas, lo que no es poco tratándose de una de las figuras cimeras de la interpretación con criterios de época en España.

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Autor entrada: xabier armendariz

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