ESTEBAN ELIZONDO «BUEN HACER» AL ÓRGANO EN LARRAGA

CLÁSICA Xabier Armendáriz

«Buen hacer»

Lunes, 22 de Agosto de 2022. Iglesia de San Miguel de Larraga. Esteban Elizondo, órgano. Obras anónimas del siglo XVII y de José Blasco de Nebra, Antonio de Cabezón, Francisco Correa de Araujo, Andrés de Sola, Juan Bautista Cabanilles, Domenico Zipoli, Tomás Elduayen y Jesús María Muneta. Concierto inscrito en el Ciclo de Órgano Diego Gómez de Larraga 2022.

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Prosigue el verano musical navarro y, más exactamente, esta temporada organística que suele empezar con la propuesta anual de la Quincena Musical Donostiarra en Leyre y terminar con el Ciclo de Órgano de Navarra. El Ciclo de Órgano Diego Gómez de Larraga cumple este año su decimoquinta edición consecutiva. Gracias al impulso incansable de Jesús María Muneta y el apoyo institucional y privado, se ha podido mantener en funcionamiento y devolver al uso completo el órgano del que dispone la Iglesia de San Miguel de Larraga, un instrumento ibérico de calidad que ofrece posibilidades para cualquier organista con criterio musical y atención a los detalles.

Dentro del Ciclo de Órgano de Larraga, es habitual encontrarse con propuestas de cámara donde se presenta el órgano en combinación con otros instrumentos. Además, cada año suele celebrarse un recital de órgano solo y en este caso ha participado Esteban Elizondo, un prestigioso organista guipuzcoano experto en la recuperación de música de autores vascos y gran conocedor de los grandes órganos de su provincia. El órgano de Larraga, sin embargo, es un instrumento de tipo ibérico, que nada tiene que ver con la imponente maquinaria de los órganos románticos de estilo francés tan habituales en Guipúzcoa. Esteban Elizondo debía demostrar su conocimiento del repertorio histórico y su capacidad de adaptación a este mundo tan particular. Ofreció un programa donde estaban presentes los compositores españoles para órgano más célebres de los siglos XVI y XVII, más alguna otra incorporación muy interesante como la del tudelano Andrés de Sola. Son obras que presentan el potencial de los instrumentos de este período, con su abundancia de registros con gran perfil solístico y un sonido algo nasal que es difícil de encontrar en los órganos de otras nacionalidades. También fue destacable la presencia de la música de Domenico Zipoli, compositor de origen italiano y radicado durante años en las reducciones jesuíticas de Sudamérica, donde trabajó con personas indígenas y continuó una estética muy cercana a la que se estilaba entonces en Italia. Por último, se escuchó el habitual estreno de nueva obra de Jesús María Muneta y un realmente interesante ciclo de Tomás Elduayen. La nueva composición de Jesús María Muneta demuestra un estilo eminentemente neoclásico, y las Tres saetas de Tomás Elduayen ofrecen misterio y armonía de tipo impresionista y deliberadamente arcaizante.

A lo largo del programa, Esteban Elizondo demostró dominio de los estilos y buen hacer. Fue reveladora la diferencia entre la Pavana italiana de Antonio de Cabezón, tomada a tempo más bien fluido, y el tiento de Francisco Correa de Araujo, que sonó con mayor solemnidad y aplomo y cierta sobriedad en la ornamentación. Además, Elizondo supo aprovechar bien las obras con mayor contenido virtuosístico, como la Batalla famosa del siglo XVII que cerró una sesión en la que no hubo propinas. Faltó quizá un último grado de imaginación en determinados momentos y, en el caso de las Tres saetas, una mayor separación entre las tres piezas de la serie, que de paso habría permitido respirar a los oyentes y apreciar cada una de ellas de manera más exacta.

En conjunto, fue un concierto de gran interés, que nuevamente centró la atención de la localidad en torno a este órgano de la Iglesia de San Miguel. El buen hacer de los organizadores siempre depara ciclos que ofrecen, ante todo, calidad.

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Autor entrada: xabier armendariz

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