Música Xabier Armendáriz
“Un programa actual”

Martin Fröst, durante el concierto en Baluarte. J.P. Urdíroz
Jueves, 15 de enero de 2026. Baluarte. Martin Fröst, clarinete. Orquesta sinfónica de Navarra. Marzena Diakun, directora. Franz Joseph Haydn: Sinfonía número 44 en Mi menor, Hob. I número 44, (Sinfonía fúnebre), (1772). Anna Clyne: Desgastado, (2025). Franz Schubert: Sinfonía número 4 en Do menor, D. 417, (Trágica), (1816). Concierto de la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Navarra.
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Pocas obras que se hayan escuchado en los ciclos sinfónicos pamploneses en los últimos años son tan actuales como Desgastado de Anna Clyne. Hablamos de una obra para clarinete y orquesta, aunque quizá no exactamente un concierto, por cuanto que el clarinete solista tiende más bien a fundirse en la textura orquestal y presenta muchas figuras ornamentales, más que líneas melódicas definidas. De hecho, el primer tema que se escucha en la obra lo presentan las campanas, algo que lo oculta para la audición inmediata de los espectadores. En conjunto, la obra muestra un tipo de escritura muy habitual, con elementos minimalistas pero renunciando al mecanicismo que los impulsores de esta tendencia en los años 1960 tanto potenciaron. El corazón de la obra es seguramente el cuarto movimiento, donde los juegos tímbricos en la escritura orquestal, sobre todo con las maderas, alcanzan mayor interés, pero toda la obra tiene una construcción formal bien pensada en su espíritu cíclico, con la vuelta del tema inicial poco antes de la conclusión del quinto movimiento. El hecho de que, según la autora, la obra sea una reacción a la crisis climática, es un factor añadido, pero la actualidad de esta composición responde especialmente al hecho de que sus procedimientos y su lenguaje responden a una estética plenamente actual, una vez pasado el apogeo de las vanguardias.
Fue esta obra de Anna Clyne la que ocupó el segmento central de la sesión, en las hábiles manos del clarinetista Martin Fröst, destinatario de la composición. Hablamos de un clarinetista virtuoso, bien conocido por sus interpretaciones del repertorio habitual, (muchos habrían lamentado que no hiciera el concierto de Mozart, un acoplamiento tan obvio para el resto del programa), pero igualmente un artista curioso y musicalmente despierto. En esta ocasión, ofreció una interpretación impecable de una obra de escritura nada fácil. La directora polaca Marzena Diakun, hasta hace poco directora de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, dirigió con gran atención a los detalles y entendiendo plenamente la escritura de Clyne. De propina, Martin Fröst hizo una de sus habituales incursiones en el universo kletzmer, la tradición folclórica de los judíos del Este de Europa.
Se completaba la sesión con dos sinfonías, no muy conocidas, de compositores ilustres. La Sinfonía número 44 es una de las obras centrales de Haydn que, en otro tiempo, se ha relacionado con el movimiento artístico conocido como Sturm und Drang, una tendencia que, en línea con el sentido de la expresión en alemán, (tempestad y arrebato), propugnaba la búsqueda del dramatismo y la exaltación de sentimientos. El sobrenombre de esta Sinfonía número 45, (sinfonía fúnebre), no parece muy ilustrativo de su contenido musical real, pero sí es una obra con un dramatismo evidente en los movimientos extremos. Por otra parte, la Cuarta Sinfonía de Schubert muestra al autor vienés continuando el modelo de Mozart, en una composición donde los tempestuosos movimientos extremos marcan la pauta. Marzena Diakun ofreció interpretaciones modélicas de ambas sinfonías, en particular en el caso de Haydn; eso sí, en la sinfonía de Schubert, pareció hacer caso de las notas de Mar García al convertir el minueto “casi en un scherzo”, sin advertir que el potencial de este movimiento se alcanza especialmente acentuando su incisividad y acelerando el tempo como si se tratara del movimiento equivalente de la Segunda Sinfonía de Beethoven.
En conjunto, fue un concierto que presentó un programa actual, por el asunto extramusical que plantea Desgastado de Anna Clyne y la forma en que se relacionó con las músicas de épocas pasadas.

