«LOS ECOS DEL AÑO BRUCKNER» CON LA CORAL DE CÁMARA PAMPLONA Y LA SINFÓNICA DE NAVARRA EN EL TEATRO GAYARRE

Música Xabier Armendáriz

“Los ecos del Año Bruckner”

Viernes, 17 de enero de 2025. Teatro Gayarre de Pamplona. Leticia Vergara, contralto. Agrupación Coral de Cámara de Pamplona. Orquesta Sinfónica de Navarra. David Gálvez Pintado, director. Anton Bruckner: Locus Iste, WAB 23, (1869). Misa número 2 en Mi menor, WAB 27, (1866). In jener letzten der Nächte, WAB 17A, (1848). Ave Maria, WAB 7, (1882). Ave Maria, WAB 6, (1861). Concierto organizado por la Coral de Cámara de Pamplona.

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El año 2024 ha sido, como ya se preveía desde el principio, un importante Año Bruckner. La conmemoración del bicentenario del nacimiento del compositor austríaco ha propiciado que, incluso en lugares donde no son habituales las sinfonías de Bruckner, éstas se hayan podido escuchar, y no han faltado los directores y los sellos discográficos que han aprovechado la ocasión para presentar nuevas grabaciones de la música de Bruckner. Aunque en realidad, seguramente la mejor noticia de las conmemoraciones brucknerianas de 2024 es que la serie de grabaciones de las sinfonías que, hace más de diez años, hizo el veteranísimo director sueco Herbert Blomstedt con la Gewandhaus de Leipzig, vuelve a estar disponible, ahora también en las plataformas de streaming habituales. Y decimos que es una gran noticia, porque hablamos de interpretaciones de gran nivel general y era una lástima que, durante este período intermedio, no hubieran tenido la difusión que merecían.

En el caso de Pamplona, ya comentamos en Marzo de 2024 el concierto en el que la Coral de cámara de Navarra interpretó la práctica totalidad de los motetes de Anton Bruckner, pero aunque algunas de las conmemoraciones previstas no han podido tener lugar, (esa Quinta Sinfonía con la Euskadiko Orkestra), podemos decir que la celebración se alarga en 2025. Y no sólo por esta sesión, dado que la Sinfónica de Navarra ofrecerá la Sexta Sinfonía de Bruckner en Febrero y se esperan novedades para meses posteriores.

En el concierto que nos ocupa, la Coral de cámara de Pamplona presentaba una obra singular, como es la Misa número 2, una composición para coro y conjunto de viento que, como bien explicó David Gálvez al comienzo del concierto, fue pensada para la consagración de la Capilla Votiva de la nueva catedral de Linz. La obra se estrenó finalmente al aire libre, dado que los instrumentistas y cantantes no cabían en el espacio citado, y de ahí la particular escritura de una obra evidentemente pensada para la liturgia, muy alejada de la escritura neorrenacentista de algunos de los motetes de Bruckner, pero más alejada aún de la densidad sinfónica de la Misa número 3, casi contemporánea. La propia instrumentación, tan centrada en la región grave de las maderas, imprime a la obra una cierta sobriedad y, por otra parte, el conjunto plantea importantes dificultades para el coro, pues la escritura de las voces agudas es particularmente tensa. Además, hay amplios fragmentos donde el coro se queda expuesto, sin acompañamiento orquestal, y cuando éste reaparece, es fácil que el coro haya perdido las referencias. Si a esto añadimos que la acústica del Teatro Gayarre no es nada afín a este tipo de música, (se hecha de menos la resonancia de una iglesia concretamente para esta misa), el reto era considerable.

La Coral de Cámara de Pamplona ofreció una interpretación muy equilibrada y medida de la obra. David Gálvez adoptó tempi moderados, que permitieron escuchar muchos detalles sin que se perdiera fluidez y facilitó la tarea a los cantantes, aunque admitamos que otro tipo de formaciones más numerosas pueden otorgar más peso a determinados momentos. Fueron muy bienvenidos los complementos de la sesión: los dos motetes más célebres de Bruckner al comienzo y al final, (Locus iste y el Ave Maria a siete partes), y sobre todo el Ave Maria para contralto y órgano, esta última una composición singular, llena de giros armónicos sorprendentes y que también habría ganado si la hubiésemos podido escuchar en una iglesia y con un órgano propiamente dicho.

En conjunto, fue un concierto especialmente ilustrativo en esta “recuperación” del Año Bruckner que vamos a disfrutar en Pamplona en 2025.

Autor entrada: xabier armendariz

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