LA ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA “BUSCANDO EL EQUILIBRIO” EN BALUARTE

CLÁSICA Xabier Armendáriz

“Buscando el equilibrio”

Jueves, 17 de Octubre de 2019. Auditorio y Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona. Xavier Relats, flauta. Juan Manuel Crespo, oboe. Julián Cano, trompa. José Lozano, fagot. Orquesta Sinfónica de Navarra. Michal Nesterowicz, director. Henryk Gorecki: Tres piezas en estilo antiguo, (1963). Wolfgang Amadeus Mozart: Sinfonía concertante para flauta, oboe, trompa, fagot y orquesta en Mi bemol mayor, KV 297 B, (1778). Ludwig van Beethoven: Sinfonía número 4 en Si bemol mayor, Op. 60, (1806). Concierto inscrito en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Navarra 2019-2020.

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Uno de los géneros musicales más originales y de vida más efímera fue el de la sinfonía concertante. Este tipo de obras fue importante en París en las décadas de 1760 a 1780, un entorno en el que estaban floreciendo orquestas de sólida formación general, cuyos solistas buscaban oportunidades de lucimiento. La sinfonía concertante surgió, así, a partir del precedente del concerto grosso del siglo XVII como obra para conjunto de solistas y orquesta, pero con diferencias importantes: una orquesta ampliada con instrumentos de viento madera, un sentido más igualitario en el tratamiento de los solistas, movimientos de mayor amplitud, etc. Aunque la producción de sinfonías concertantes fue muy considerable, sólo las compuestas por Mozart y Haydn han tenido alguna difusión posterior.

El concierto que nos ocupa ofrecía como obra central el ejemplo más conocido de Mozart en este género: su sinfonía concertante para flauta, oboe, trompa y fagot. Mar García Goñi describe en sus notas al programa con toda precisión la magnífica manera en que se construye esta obra y el exquisito equilibrio de planos que necesita, dada la relativamente inusual combinación de instrumentos solistas y su cuidadosísimo tratamiento. En esta obra, el conjunto solista debe funcionar como una agrupación de cámara y a la vez ponerse de acuerdo con una orquesta siempre muy presente. En este concierto, los solistas que se hacían cargo de esta obra eran músicos de la Sinfónica de Navarra, intérpretes muy contrastados y acostumbrados a tocar juntos pero no solistas famosos, lo que debía garantizar una interpretación “de equipo” de la composición.

Efectivamente lo fue, pero solo en parte. Los cuatro solistas se entendieron perfectamente y aplicaron criterios unitarios, destacando especialmente cuando tocaban solos en la cadencia que cerraba el primer movimiento. Lo que faltó en esta ocasión fue equilibrio entre ellos y la orquesta. Con una cuerda tan numerosa, era difícil que Xavier Relats, el flautista, se hiciera escuchar en determinados momentos clave y los tempi de Michal Nesterowicz, algo apresurados en ocasiones, no ayudaron a los solistas. Así pues, la obra más interesante (por inhabitual, a la vez que maestra) de la sesión no terminó de cuajar.

Sí fue muy conseguido el resto del programa. Las Tres piezas en estilo antiguo de Henryk Gorecki datan de la juventud rebelde del autor, pero ya anuncian al compositor consonante, incluso espiritual, que llegará después. Michal Nesterowicz ofreció una interpretación magnífica y cargada de conocimiento. No fue menor el que el director polaco aplicó a la Cuarta Sinfonía de Beethoven, una obra que seguramente nunca ha sido valorada en su verdadera dimensión al estar encuadrada entre dos colosos tan imponentes como la Heroica y la célebre Quinta. Nesterowicz ofreció una interpretación enérgica, plena de vida y de arrojo, sin desdeñar el lirismo del segundo movimiento donde se lució el solista de clarinete. Fue una versión muy lograda cerrada con un Finale de extrema rapidez, muy en la línea de lo que se escucha habitualmente hoy, en el que las cuerdas y maderas tuvieron que darlo todo para poder mantener el tipo.

En conjunto, fue una velada interesante y agradable, más por lo ocurrido en la segunda parte que en la primera. En la sinfonía concertante de Mozart, todos los artistas buscaron un verdadero equilibrio entre los solistas y la orquesta, algo que en obras como ésta es fundamental, sin obtener resultados.

Autor entrada: xabier armendariz

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