“VERDAD” CORAL DE CÁMARA NAVARRA EN LAS CARMELITAS

MÚSICA Xabier Armendáriz

Verdad

Sábado, 12 de Octubre de 2019. Iglesia de los Carmelitas de Pamplona. Coro de Voces Iguales de la Ikastola San Fermín de Pamplona. Fermín Iriarte, director. Coral de Cámara de Navarra. David Guindano, director. Luis Elizalde: Agur jaunakSeduxisti me. Xoriñuak kaiolan. Molinos de viento. Anbotoko Mari. Hortelano viejo. Kukua Euskal Herrian. Zugarramurdi 1610. Jotas a la navarra. Concierto inscrito en la temporada Encantando de la Coral de Cámara de Navarra 2019-2020.

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Hay figuras musicales que, sin salir en los libros de Historia de la Música, realizan una labor callada que resulta fundamental. La mayor parte de los compositores que pasan a la Historia suelen hacerlo por sus grandes gestos, por sus obras rompedoras o revolucionarias al menos en apariencia. Pero el relato de la vida musical de cualquier época no puede prescindir de otros compositores que también ofrecieron obras de calidad, aunque esas obras no fueran necesariamente innovadoras en ningún sentido. Por esta razón, autores como Rachmaninov y Vaughan Williams se han ido haciendo hueco también en los libros especializados sobre música del siglo XX.

El protagonista del concierto que nos ocupa, Luis Elizalde, pertenece a esta categoría. La Coral de Cámara de Navarra dedicaba este sábado al autor navarro una serie de homenajes, que comprendía una misa por la mañana con sus obras en la Iglesia de los Capuchinos de Sangüesa y un concierto monográfico en la Iglesia de los Carmelitas de Pamplona. En este último evento la presencia de Elizalde fue particularmente significativa. Luis Elizalde presentó las obras que se interpretaron con mucha gracia y salero, explicando cada uno de los procedimientos musicales que utiliza con total sencillez y como si fuera lo más natural del mundo, sin omitir algunas llamadas de atención sobre las opiniones de los críticos: “Si no pones suficientes disonancias en una obra, luego te llaman antiguo”.

El programa en sí fue muy bien escogido. David Guindano y Fermín Iriarte compusieron una sesión bien equilibrada, en donde se pudieron percibir los diferentes registros de Elizalde, como su faceta de armonizador de canciones populares de la tradición vasca y navarra, su tratamiento de la música religiosa (ese motete “Seduxisti me” que demuestra especialmente la estrecha relación entre música y palabra, una preocupación constante de Elizalde), y sus obras profanas enteramente originales relacionadas con temáticas diversas, como la muy personal “Hortelano viejo” dedicada a su padre y escrita a partir de un maravilloso texto propio o su obra Zugarramurdi 1610, basada en el célebre proceso inquisitorial celebrado en Logroño en dicho año. Armónicamente, el estilo de Elizalde es muy variado y tiene más que ver con el texto que musicaliza que con otras consideraciones; los recursos musicales se utilizan juiciosamente y siempre mostrando una gran coherencia musical, muy en la línea de los autores de hoy.

La Coral de Cámara de Navarra ofreció una actuación muy completa, bajo la dirección de David Guindano, siempre firme y segura. En Molinos de viento y Kukua Euskal Herrian, el Coro San Fermín ofreció actuaciones de gran calidad, alimentadas por la acústica de la iglesia.

En conjunto, fue un concierto en el que resplandeció la verdad de la figura de Luis Elizalde, un autor que no destacará por sus innovaciones en la Historia de la Música pero sin el cual nuestro panorama musical perdería una parte importante de su riqueza.

Autor entrada: xabier armendariz

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